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Airam y Patrick: Los valores en el fútbol rompen barreras

Pilar Pérez (Santa Cruz de Tenerife) | Dos niños, la inocencia y la ilusión por ser grandes futbolistas. Dos amigos unidos por una escuela de valores y de formación entorno al deporte del fútbol. Dos familias unidas porque así lo ha querido la vida y el deporte. Airam y Patrick, nuestros protagonistas.

Todo comenzó cuando David Castro, el padre de Airam le propuso a su hijo trabajar de ayudante de monitor en la escuela valores que han creado. Como recompensa le daba cinco euros para lo que necesitase. Según terminó el entrenamiento, le pidió el dinero a su padre y se los dió a su amigo Patrick. Airam le comentó a su padre que él tenía de todo y a Patrick le hacía más falta, porque no tenía nada. Airam demostró con 11 años que el camino en la vida es más sencillo si ayudamos a los demás. Una lección de generosidad para todos. El fútbol y la solidaridad en estado puro.

Desde Deporpress hemos querido hablar con los dos protagonistas de fútbol, de amistad y de valores. Junto a ellos participan los padres de Airam, David, Mónica Suárez y su abuela Paloma Rufino. Empezamos….


Airam pide un deseo: «Que toda la gente fuera generosa y ayudaran a los necesitados»

Deporpress: Sabes que eres un ejemplo para todos con lo que hiciste por Patrick ¿Por qué lo hiciste?

Airam Castro: «Porque él lo necesitaba más que yo».

DP: Patrick es tu amigo ¿Qué te dijo él en ese momento?

AC: «Me preguntó que si era para él y me dijo que muchas gracias».

DP: ¿Qué es lo mejor del fútbol para ti? ¿A quien te quieres parecer en el futuro como jugador?

AC: «Es a lo que más me gusta jugar, que hago muchos amigos y hago deporte. Me gustaría parecerme a Iniesta como persona y como jugador».

DP: ¿Qué significa para ti la escuela?

AC: «Aprendo mucho y lo pasamos muy bien».

DP: ¿Qué es lo que hablas con Patrick de la escuela y del fútbol? 

AC: «Que nos lo pasamos muy bien y que nos gustaría ser futbolistas de mayores».

DP: ¿Qué te dijeron tus padres y tu abuela por lo que hiciste por Patrick?

AC: «Que lo había hecho muy bien y que estaban orgullosos de mi».

DP: ¿Qué significa tu hermano para ti?

AC: «Es como si fuese mi mejor amigo, nos divertimos mucho jugando».

DP: ¿Quieres que juegue al fútbol como tú?

AC: «Si. Él ya juega en la escuela valores y en el Andenes, es muy bueno».

DP: ¿Qué le enseñas a tu hermano Yeray cuando vienes de la escuela?

AC: «Le digo que se porte bien, y que se divierta jugando».

DP: La vida es maravillosa con gente como tú si pudieras pedir un deseo ¿Qué pedirías?

AC: «Que toda la gente fuera generosa y ayudaran a los necesitados».

DP: Un Mensaje para Patrick

AC: «Que es un buen amigo»

DP: Un sueño

AC: «Ser el capitán de la selección española».


Patrick: «Airam siempre se preocupa por mí y es muy generoso»

Deporpress: ¿La escuela y el fútbol son importantes para ti?

Patrick: «Sí, aprendemos más valores que teníamos ya y más cosas»

DP: Airam es un buen amigo tuyo ¿De que hablan cuando están juntos con respecto al fútbol?

P: «Sí. Si. Hablamos del equipo, de cómo vamos».

DP: ¿Qué te gustaría ser de mayor? ¿Qué jugador te gusta más en la actualidad?

P: «Futbolista y abogado. Me gusta mucho Coutinho»

DP: ¿Qué significa para ti tener a Airam como amigo?

P: «Pues muchas cosas. Siempre se preocupa por mí y es muy generoso. Nos lo pasamos bien juntos».

DP: ¿Qué aprendes en la escuela cuando vas allí?

P: «A estar con otros compañeros que no conozco, y jugar al fútbol».

DP: ¿Un sueño que te gustaría conseguir?

P: «Jugar en el Barcelona y ser un abogado muy famoso»

DP: Un mensaje para que otros niños acudan a la escuela

P: «Que vengan que van a disfrutar mucho esta experiencia».

 


Paloma orgullosa de su nieto

«Hola mi amor. Te escribo esta carta porque quiero que sepas que me siento muy orgullosa del niño que has sido y del hombre que te estás convirtiendo. Se que pueden decir que es amor de abuela, que también lo es, pero es que cuando te miro a los ojos veo una maravillosa persona.

Quiero que sigas siendo así, que no dejes que las personas te cambien. Se generoso siempre, la vida te lo devolverá. Te deseo todo lo mejor y quiero que sepas que pase lo que pase en la vida siempre estaré a tu lado.

Te quiero con todo mi corazón. Que los ángeles te cuiden siempre y te protejan.

Tu abuela».


David Castro y la escuela de valores. «La clave, formar niños alegres»

Deporpress: Empecemos por el principio ¿Qué relación hay entre usted y la UD Andenes?

David Castro: «Yo entrené mi primer equipo con 15 años hace ahora 26 años y fue el Benjamín andenes. Aparte jugué en el club, he sido tres veces coordinador y actualmente entreno un infantil del Andenes. Hace tres años cuando me decidí a crear la escuela, le comenté la idea a Domingo, presidente del Andenes y no dudó un segundo en ofrecerme una parte del campo dentro de sus horarios de entrenamiento. Desde el principio quedó claro que no era una escuela del Andenes pero es indudable que gracias a ellos la escuela hoy en día tiene un lugar donde desarrollar su actividad».

DP: ¿Cómo surgió la escuela de tecnificación y formación de valores?

DC: «En estos 26 años como entrenador de fútbol base he pasado por muchos equipos y he visto muchas cosas buenas, pero también muchas malas. Llega un punto en el que te planteas dejarte llevar o hacer algo por mejorar todo esto y yo decidí actuar. Creo que el fútbol es un deporte precioso pero hecho desde el respeto a los demás, los valores deben estar por encima de todo y partiendo de esa base todo empieza a tener más sentido. Yo había estado en la escuela educa como monitor y coordinador y de ahí cogí algunas ideas, me rodeé de profesionales de primer nivel y empezamos a trabajar».

DP: ¿Qué actividades se realizan en la escuela?

DC: «Básicamente hacemos entrenamientos de fútbol, pero adaptados a las edades y niveles de los niños. En un principio contábamos con una psicóloga y una nutricionista que trabajaban con niños y padres, eran personas allegadas a mí y venían casi altruistamente pero hoy en día no podemos contar con ellas. Solemos hacer en Navidad un encuentro solidario donde recaudamos comida y juguetes para las familias necesitadas del barrio y los niños de la escuela tienen su oportunidad de jugar con otros equipos. También solemos hacer actividades en la naturaleza. Pero en todas las actividades debe predominar el respeto a los demás y la deportividad».

DP: Airam es su hijo, antes de dar más detalles ¿Cuántos años tiene, qué curso estudia y que le ha dicho que quiere ser de mayor?

DC: «Tiene 11 años y es un brillante estudiante de primero de la ESO. De mayor quiere ser futbolista y cocinero»

DP: Como cualquier niño le encantara el fútbol y querrá ser un futuro Cristiano Ronaldo o Messi….o ¿No?

DC: «Si, la verdad es que le encanta, yo entre el infantil del Andenes, la escuela y el prebenjamín de mi hijo pequeño estoy casi todos los días en el campo. Pues el día que no me toca ir también quiere subir a jugar. Ahora nos hicimos los tres youtubers (se ríe…) para realizar otra actividad ajena al fútbol, mi mujer dice que estamos obsesionados con el balón. Lo heredamos de mi padre que también era entrenador y gran futbolista».

DP: ¿Qué habla con su hijo cuando trata el tema del fútbol?

DC: «Yo a mi hijo le digo siempre lo mismo que a los niños de la escuela y de mi equipo. Que son niños y tienen que divertirse, que el día que no se divierta que busque otra actividad que le guste. Que se fije en los buenos jugadores, que trabaje mucho y que por encima de todo respete a sus compañeros, y que cuando estamos en el campo todos, somos una familia y debemos actuar como tal».

DP: Las situaciones de violencia en el fútbol es un cáncer de este deporte ¿Qué enseñan en su escuela para demostrar a los niños que eso no es fútbol?

DC: «En la escuela directamente evitamos todas esas situaciones. Los padres tienen claro que en horario de entrenamiento pueden ver a sus hijos pero no pueden intervenir ni dirigirse a los pequeños. Los entrenadores trabajan en un tono asertivo, no se les grita a los niños, se les enseña desde el respeto. Si hay que reprender a alguno se hace sin aspavientos y se le enseña la forma correcta de actuar y luego todo el mundo a divertirse y pasarlo bien, esa es la clave, formar niños alegres».

DP: Recuérdenos el acto solidario de su hijo… ¿Qué sintió como padre ante su acción?

DC: «Mi hijo está lesionado de la rodilla y no puede entrenar y le ofrecí que ayudara a entrenar a uno de los monitores para que se ganará cinco euros para sus gastos. Cuando terminó el entrenamiento se me acercó y me dijo que si le podía dar los cinco euros, que se los quería dar, a su amigo Patrick. Le pregunté porque y me dijo que él tenía de todo y que a Patrick le hacían más falta. Patrick es el segundo de cuatro hermanos, a los que se le murió su mamá este año y se quedaron con su padre, el cual no tiene ni trabajo ni ayudas. Yo los ayudo en todo lo que puedo, con comida, ropa y algo de dinero dentro de mis posibilidades, y que mi hijo me sorprendiera con ese detalle, aparte de emocionarme me hizo sentir el padre más orgulloso del mundo».

DP: La muestra de solidaridad de su hijo es un ejemplo para todos ¿Orgullo de padre?

DC: «Mi principal preocupación como padre es que mis hijos sean buenas personas, lo demás se consigue con trabajo, esfuerzo y un poco de suerte. Pero el ser buena persona es algo que podemos elegir. Para mí ese acto de mi hijo me hizo sentir muy bien por dentro, no se, como que todo lo que habíamos hecho su madre y yo con él desde que nació, había valido la pena. Me sentí tan contento y orgulloso que quise compartirlo con todo el mundo en redes sociales».

DP: Los niños también nos enseñan grandes valores ¿Es una enseñanza para siempre?

DC: «Los niños en sí, sin la actuación de los mayores, representan los valores en la vida. Luego vamos creciendo y si no trabajamos esos valores, nos vamos convirtiendo en otra cosa. Ellos son esponjas y copian todo lo que ven, pero creo que en ocasiones somos nosotros los que deberíamos imitarlos a ellos. Lo que hizo mi hijo no lo olvidaré en la vida, y espero que él tampoco, será un bonito recuerdo saber que su primer sueldo lo destino a ayudar a su amigo».

DP: ¿Qué se necesita para presentarse y apuntarse a la escuela?

DC: «Se necesitan ganas de pasarlo bien y tener 3 años o más. No tenemos ningún tipo de subvención, por lo que cobramos una matrícula y una cuota, más la ayuda de algún amigo, para poder mantener la escuela. Pero es cierto que si un padre no puede pagar, la escuela corre con los gastos, no dejamos a ningún niño sin entrenar por falta de dinero. Se nos hace un poco complicado a veces, pero poco a poco seguimos dando pasitos».

DP: ¿Cómo valora el trabajo de los monitores de la escuela?

DC: «Los monitores son todos chicos y chicas preparados para trabajar con niños. Los elegí yo personalmente, y son los que hacen posible que la escuela funcione tan bien. Me encanta verlos con el cariño y la dedicación con que trabajan. Ruyman, Ready, Raquel y Dani son un espectáculo. Pero no me quiero olvidar de mi hermano Omar que hizo un trabajo increíble con los pequeños y nos organiza las actividades en la naturaleza, de Eli, Vanesa, Carlos Rayco, Alex y Ricardo que este año nos abandonó para ir a trabajar al CD Tenerife, todo un orgullo para la escuela valores».

DP: Mensaje Final

DC: «Mi mensaje es para la gente que dirige el fútbol y para todos aquellos que tienen influencia, como medios de comunicación, directivos entrenadores y padres. Hay que apostar por los niños, merecen nuestro respeto, entre todos podemos redirigir el rumbo, debemos poner todos de nuestra parte y no dar por buenas algunas conductas inadecuadas. Tenemos que hacernos eco de las cosas bien hechas y criticar las malas. Los entrenadores deben formarse y los clubes deben controlar que los niños estén bien cuidados con una formación adecuada a su edad. Este deporte es demasiado bonito para dejar que se degenere. Y sobre todo deben primar los valores».


Mónica Suárez, la madre de Airam: «Que la gente vaya al campo a divertirse, que son niños y no les podemos meter tanta presión»

Deporpress: ¿Qué significa para usted la Escuela de valores?

Mónica Suárez: «El sueño de mi marido hecho realidad. Le encanta enseñar y formar niños y futuras buenas personas con valores, de ahí el nombre de la escuela».

DP: Es usted una pieza fundamental en este proyecto para su marido David ¿Alguna vez ha querido tirar la toalla?

MS: «¡No! Al contrario!. Siempre le he animado para que no la cierre, se que hace un gran esfuerzo por mantenerla ya que no recibe subvención».

DP: El fútbol y su familia es un nexo irrompible ¿Qué cree que es lo mejor y lo peor de este deporte para su hijo Airam?

MS: «Pues en realidad creo que lo peor de este deporte es el comportamiento de algunos padres y entrenadores en los partidos. Hay padres que no se saben comportar y no se dan cuenta el mal ejemplo que son para sus propios hijos. Y lo mejor, pues aparte de que el deporte es una pieza fundamental para los niños ya que los aleja de los videojuegos y móviles, aprenden a jugar en equipo, a ver sus propias limitaciones, a esforzarse para mejorar y a la vez saber gestionar los fracasos».

DP: No puedo dejar de preguntarle por la acción solidaria de su hijo hacia Patrick ¿Qué le pareció? ¿Qué le dijo después de lo sucedido?

MS: «Pues lo que me pareció es que tengo un niño que será un gran hombre. Le dije que estaba orgullosísima y que era como su padre, una gran persona».

DP: Mensaje para aquellos que deseen apuntarse en la escuela

MS: «Pues a todos aquellos padres y madres que quieran que sus hij@s hagan deporte de una manera sana, divertida y además aprendiendo, que no duden en probar. En Facebook pueden ver algunos de los ejemplos de ejercicios que se realizan».

DP: Mensaje final

MS: «Que la gente vaya al campo a divertirse, que son niños y no les podemos meter tanta presión. Y que todos aquellos padres que quieran practicar un deporte sano que traigan a sus hijos a la escuela de valores, que ahí todos los niños y niñas tienen cabida».


Cuando Ivan Villanúa me propuso hablar con David Castro para dar a conocer su escuela de valores y festejar en equipo el acto solidario de su hijo Airam, supe en ese momento que nuestros protagonistas me iban a emocionar. Cuando una noche empezamos a conversar David y yo, me di cuenta lo afortunada que iba a ser conociendo cada detalle de una familia fantástica que a través del respeto, el cariño, la comprensión y la solidaridad muestran al mundo que el fútbol es algo más que darle patadas a un balón. Airam con su amigo Patrick, David y su mujer Mónica y la abuela Paloma son un ejemplo que nos demuestra que hay que creer y confiar en el ser humano. Que somos grandes si queremos, un niño de 11 años nos ha mostrado el camino. Muchas felicidades a tod@s  por enseñarnos que ¡sí se puede! Valores y formación, ¡Siempre!.