Redacción Deporpress | Raúl Agné ha roto su silencio en entrevistas individuales este martes. El técnico del Tenerife ha repasado diversos temas de la actualidad blanquiazul, desde el estado actual del equipo hasta lo necesario para mantener un año más la categoría.
Un Raul Agné que, en declaraciones a Canarias Radio, ha afirmado que su equipo tiene “un problema de finalización, más que de construcción” y que cuenta con un vestuario “muy sano, sin el que no hubiera sido posible salir de la situación en la que estábamos”. Ahora, se centra en el Llagostera, el rival que pisará el próximo domingo el Rodríguez López.
Estado del equipo.- “El equipo está bien. Ha conseguido salir de una situación delicada pero no podemos bajar los brazos porque el tema mental es importante. Cualquier despiste te puede volver a comprometer. El balance es positivo porque conseguimos salir de ahí, de los empates podríamos tener alguna victoria más, pero contento por el estado de ánimo. El equipo tiene un problema de finalización, no de construcción. Normalmente perdemos pocos balones, lo que sí es cierto es que debemos finalizar mejor. Cuando un equipo está abajo sus números ofensivos suele ser malos. Y es una de las razones por las que estás abajo. Si tú eres capaz de tener varios anotadores, eso te ayudará a mejorar los registros”.
Ambiente crispado.- “Cualquier club en esa situación, siendo además un club importante e histórico, esa situación no es la mejor. Igual que estaba convencido de que había mimbres y se habían hecho cosas bien. Mi obligación es seguir la categoría y le había seguido bastantes veces. Prefiero tener mi propia percepción de las cosas antes de llegar. Pero esa percepción se parece. Ya he vivido situaciones a así, porque en momentos delicados siempre existe la crispación, lo que hay que tener es serenidad”.
Números para la salvación.- “No me gusta hacer números porque al final todo el mundo aprieta. Hablar de cuánto estará la permanencia no soy partidario, pero por estadísticas siempre está entre 48 y 51. La salvación está en cada partido. Ahora lo importante es ganarle al Llagostera. No tengo dudas de que habrá emoción hasta el final. Nosotros esperemos que no, pero a nivel general creo que sí. Va a ser dura la recta final, pero el equipo ha competido contra cualquier rival. Ningún equipo nos ha pasado por encima, eso me da esperanzas”.
Sobre el Llagostera.- “Conozco ese club porque es de la zona donde vivo. Cada año iba ascendiendo y excepto un parón en Segunda B, son todos ascensos. Los dueños están al frente en el campo y en la parte económica, eso o hace un club muy serio. Si a eso le unes la racha que han conseguido, son un equipo muy fuerte. Cuando se habla de equipos revelación, fíjense el perfil de clubes que se hablan. Si el Tenerife estuviese arriba peleando no se hablaría de revelación, sino de conjuntos que no tienen presión”.
Su renovación.- “Yo creo en el ahora, no creo en el mañana ni en el ayer. Porque esto es muy cambiante. Yo estoy bien. No tengo potestad ni tengo ganas de eso. Yo soy entrenador por vocación y mi obligación profesional es entrenar donde me quieran. Y para que eso suceda tengo que ganar partidos. Ahora no quiero distraerme en eso, porque hay cosas más importantes que si Raúl quiere continuar. Y el club tampoco puede distraerse en eso. No le miento, es que no me gusta entrar en especulaciones. Mi obligación es hacer todo lo que pueda para ganarle al Llagostera, luego llegarán otros momentos. Espero que le banquillo no sea una silla eléctrica”.
¿Es bueno que el ambiente piense en otros objetivos?- “Eso forma parte del juego y nuestra obligación a veces es ilusionar. Pero en nuestra realidad cuesta mucho salir de ahí. Que la gente se ilusione forma parte de este negocio. Solo tengo palabras de agradecimiento. Yo estoy viendo la cara positiva, por suerte, porque prefiero esa. Por la calle solo me dan las gracias. Yo la percepción que tuve desde el primer día es que nos están ayudando mucho. Desde dentro es donde hay que hacer las cosas, para que luego fuera te sigan apoyando. Muy agradecido
Valoración sobre el derbi.- “Más que sorprenderme me emocionó, pero sí vi que es algo más que un derbi, que un partido de fútbol que un duelo entre aficiones. Iba por la calle y la gente me decía que había que ganar a los canariones, te das cuenta que no es un partido más”.
Cómo es el vestuario.- “Un vestuario muy bueno, muy sano y sin esa calidad humana es muy difícil salir de una situación mala. No es tóxico, para nada. Todos en general, todos para bien. En cuanto a Maxi Pérez, mérito mío es acertar en ubicarle en una posición donde para él es natural, porque entiendo el ataque desde la velocidad. Y el equipo no la tenía. Todo lo demás es acierto suyo, porque nos da trabajo de profundidad, algo vital para obtener ocasiones de gol”.