Redacción Deporpress | El continente africano abanderaba un fútbol emergente en los 90. Sus representantes en los Mundiales antes de esa fecha eran puro exotismo. Pero, poco a poco, fueron creciendo y pasaron de ser un mero soplo de aire fresco a escribir notables páginas e incluso algunas gestas ante selecciones de mayor pedigrí. Pero la decadencia ha llegado y la cita de Rusia 2018 los ha devorado. Sus cinco representantes se han ido para casa sin ser capaces de superar la fase de grupos.
El último de ellos fue Senegal, al que la nueva norma de desempate por criterios de deportividad ha dejado en la cuneta por una sola amarilla para regocijo de Japón. El combinado que dirige Cissé ha ido de más a menos en este Mundial. Dejó muy buenas sensaciones en su victoria frente a Polonia (2-1). Perdonó ante Japón y lo pagó caro (2-2). Y acabó rendida ante la necesidad de Colombia tras el gol del azulgrana Yerry Mina (74’), pese a que había dispuesto previamente de numerosas ocasiones para desnivelar la balanza a su favor. Con la eliminación de los ‘leones de la sabana’, África se queda huérfana de Mundial antes de llegar a octavos.
Japón sí accedió a las eliminatorias pese a su derrota ante Polonia (1-0). Jan Bednarek (59’) hizo que los europeos dejasen el torneo con buen sabor de boca, aunque se esperaba mucho más de un combinado que apenas pudo brillar en las acciones a balón parado. Los nipones, en los que volvió a ser titular el ex blanquiazul Gaku Shibasaki, se verán ahora las caras en octavos contra Bélgica.
Precisamente los ‘diablos rojos’ resolvieron su duelo a medio gas frente a Inglaterra (1-0) gracias a un soberbio tanto de Adnan Januzaj (51’). Ninguno de los dos conjuntos alineó su once de gala y el duelo de goleadores entre Romelu Lukaku y Harry Kane ni se produjo porque ninguno saltó al terreno de juego. El partido nunca tuvo ritmo y sí destacadas ausencias, con nueves suplentes en la formación belga y ocho en la inglesa. Inglaterra eligió el camino de la especulación pensando en evitar a Brasil en el posible cruce de cuartos y, mientras tanto, se verá las caras con Colombia el próximo martes.
En el otro partido de la jornada, Túnez acabó con una sequía de 40 años sin ganar en un Mundial con la victoria por la mínima ante Panamá (2-1), que debutaba en el torneo. Los africanos, con dos jugadas colectivas perfectas, voltearon el tanto inicial en propia puerta de Merhad, que desvió a la red un disparo de José Luis Rodríguez (33’). El sueño de los canaleros se desmoronó tras el descanso gracias a los goles anotados por Ben Youssef (51’) y Khazri (66’), que empujaron sobre la línea los envíos que habían empaquetado con esmero sus compañeros. El triunfo tunecino también pone fin a una serie de 13 derrotas consecutivas en partidos mundialistas.
La jornada del viernes será de descanso para las 16 selecciones que aún quedan en pie en Rusia 2018. La serie de octavos de final se abrirá este sábado con dos partidos apasionantes. Francia y Argentina, dos campeones del mundo, medirán sus fuerzas a las 15:00 horas en la localidad de Kazán. Y a las 19:00 horas, Portugal se mide a Uruguay en el Estadio Olímpico de Sochi.