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Adiós a Luis Torres, una de las voces más reconocidas del deporte mundial

Noelia Alberto | El speaker Luis Fernando González Torres, más conocido como Luis Torres, falleció a causa de la Covid-19 en Madagascar a sus 45 años.

El locutor se encontraba colaborando con el Comité Olímpico del país africano cuando contrajo la enfermedad. El mundo del deporte ha perdido a una de sus voces más sonadas y  Tenerife a uno de los máximos representantes del deporte isleño por todo el globo.

Natural de Puertollano, se marchó de casa con apenas 20 años y aspiraciones de crecer. Llegó a Canarias y comenzó a trabajar en hoteles del sur de Tenerife como animador. Allí, en el Hotel Andorra de Playa de las Américas, conoció a uno de sus grandes amigos hasta la fecha, Randy Mendiguchia. “Tuvo siempre amor por el deporte. Le encantaba todo lo relacionado con la actividad y la acción física”, comenta. “Dejó la animación en hoteles y se inició en el deporte con el voley playa en Los Cristianos donde también está el Centro de Alto Rendimiento de la disciplina”, explica Mendiguchia.

El emblemático speaker hablaba 13 idiomas que aprendía con facilidad de cuatro en cuatro años, durante el periodo olímpico. Torres, estudiaba por su cuenta el idioma nativo del lugar donde se celebrarían los Juegos Olímpicos y así, se garantizaba una plaza allí. De este modo, consiguió participar en más de 800 eventos internacionales y más de 100 países.

Desde el año 2007 trabajó para la FIBA (Federación Internacional de Baloncesto), sin embargo, el considerado canario Luis Torres, fue la voz del judo, el balonmano, atletismo o voleibol profesional, entre otros. Según su compañero Randy Mendiguchia, el público se levantaba con Luis por su capacidad intelectual y su capacidad comunicativa además de, por supuesto, por su carisma, empatía y sus ganas. Canario orgulloso, a Luis Torres le  encantaba pasear España y Tenerife por todos los lugares que visitaba. “Una vez, durante una Final Four de Baloncesto o el Mundial de Balonmano, ahora no recuerdo bien, hice una apuesta con él. Pensé que no sería capaz de hacerlo pero pinchó el Islas Canarias de Los Sabandeños en medio de una final”, recuerda.

Torres también marcó la diferencia por su importante labor solidaria y su participación en numerosos proyectos sociales. Trabajó con niños refugiados en Italia, en Chechenia y en Israel, entre otros. “Allí donde estaba le gustaba implicar a la juventud, incluso aquí, en el sur de la Isla. Cuando estaba en el club de Voleibol Arona montó unos torneos para personas con movilidad reducida que tuvieron gran acogida e impacto”, asegura Mendiguchia.

Amigo de sus amigos, atento, cariñoso y entregado, así era Luis Torres. Ahora, el deporte mundial se escuchará un poco más bajo sin el locutor que dejó huella allá donde estuvo.