Redacción Deporpress | El de las apuestas ha sido el último caso que ha salpicado al CD Tenerife en materia de amaño de partidos. Tal y como informó esta semana el Diario AS, la LFP ha interpuesto una denuncia por el partido Sporting de Gijón – Tenerife de la jornada 42 de la presente campaña ante la Policía Judicial de Madrid, en un acto que se repite por tercera vez por parte de la Liga. Aunque el motivo no es nuevo, y es que el ente entiende que hay movimientos anómalos en los mercados de apuestas antes y después de los partidos, además de informes de consultorías que obran en poder el organismo que dirige Javier Tébas. Sin embargo la UEFA no ha elaborado ningún informe con respecto al partido de los blanquiazules. Pero, este caso, aun sin resolver y sin culpables, no ha sido el único.
En el año 2012, la Ponferradina acusó al CD Tenerife, sin aportar ningún tipo de pruebas, de haber intentado comprar el partido de la última eliminatoria por el ascenso a Segunda División y que medía a bercianos y blanquiazules. El consejero delegado de la Ponferradina, Eduardo Domínguez, confirmó que el portero Orlando Quintana les había comunicado una supuesta llamada en la que presuntamente se le proponía la compra de dicha eliminatoria. El meta grancanario se lo comunicó a su entrenador y después a la directiva, por lo que el cuadro del Bierzo lo notificó a la Federación Española de Fútbol. El Tenerife, obviamente, emitió un comunicado donde manifestaba su «categórico rechazo a cualquier actuación extradeportiva relacionada con dicha eliminatoria», además de anunciar el ejercicio de «todas las acciones legales de que pudiera verse asistido contra los posibles responsables de las manifestaciones o actuaciones que pongan o intenten poner en entredicho la honorabilidad del CD Tenerife»
Por último, y en el año 2008, el futbolista andaluz Jesuli, reconoció en una grabación que el CD Tenerife se dejó ganar por el Málaga en el último partido de la temporada 2007/08 a cambio de una importante cantidad de dinero. Según la infomación que recogió en su momento el periódico El Mundo, Jesuli reconoce en una conversación grabada al presidente de la Real Sociedad, Iñaki Badiola, que percibió seis mil euros por perder ante los malacitanos el pasado 15 de junio de 2008, en un partido clave para que los andaluces ascendieran a Primera en perjuicio de la propia Real Sociedad. Según la grabación a la que tuvo acceso El Mundo, Jesuli reconoce que «se vendieron», aunque el futbolista andaluz no fue convocado para jugar en ese polémico partido puesto que estaba lesionado y lo vio desde Sevilla. En todos los casos, el CD Tenerife jamás fue acusado de nada y el nombre del club, aunque hubiese quedado en entredicho durante algunas semanas, nunca ha sufrido castigo alguno y, lo que es peor, tampoco una disculpa por haber ensuciado su nombre.