Redacción Deporpress | El medio centro del CD Tenerife, Abel Suárez, que jugó en calidad de cedido en La Roda, del Grupo IV de la Segunda División B, vuelve a Tenerife después de conseguir la permanencia en un equipo conformado “para Tercera División, pero a última hora compraron plaza en Segunda B y poco a poco llegaron jugadores”, como reconoció el propio jugador este jueves en Radio El Día. “No tuvimos pretemporada” continuó, “y al principio fue muy difícil, hasta que llegó el invierno y pudimos reforzarnos y conseguir la permanencia”.
Abel expuso que “a nivel personal me fue muy bien”, como cedido en La Roda. “Jugué 34 partidos y me fue bien, y conseguimos el broche de oro con la permanencia”. Además desveló que “Alfonso Serrano y Sesé Rivero me llamaban y estuvieron pendientes de mis evoluciones y fueron a verme en varios partidos”.
De cara a la futura temporada apunto que “ahora estoy de vacaciones y con ganas de volver al Tenerife. Tengo contrato y espero estar ahí, esa ha sido siempre mi ilusión. Si me dan la oportunidad creo que puedo aportar cosas que otros años me han venido grandes, pero es decisión del entrenador. A ver si tengo suerte y minutos y me puedo quedar en el club”. Para ello se mostró muy confiado en sus posibilidades, “me veo preparado y con experiencia para disfrutar de la Segunda División y ayudar al equipo en lo que pueda”, afirmó.
Pero también es consciente de la alta competencia que se encontrará en su puesto con los blanquiazules, teniendo que robar minutos a pilares como Vitolo y Aitor Sanz. “En el medio del campo hay competencia muy grande. Pero trabajo día a día y cuando me llegue la oportunidad espero aprovecharla y jugar muchos minutos”.
Sobre la experiencia acumulada en estos años de cesiones fuera del Tenerife opinó que “en cada cesión intentaba hacerlo lo mejor posible para volver. Unos años me han salido las cosas bien y otros peor. Pero quería quedarme en el Tenerife”. Expuso que “las cesiones sirven de mucho. Todos los cedidos hemos jugado mucho este año y coges experiencia. Y no es lo mismo en la isla que en la península, que te tienes que buscar la vida. No tienes a nadie y te ayuda a madurar y valorar lo que tienes en casa”.
También se atrevió a dibujar el nuevo Abel que llegaría al Tenerife, reconociendo que “antes tenía problemas, no terminaba los partidos, peor ahora los acabo muy bien. También tengo más llegada al área, he metido varios goles y he mejorado en ciertos aspectos y otros los he pulido”.