Redacción Deporpress | Para el entrenador del Girona, Ricardo Rodríguez, el punto conseguido esta tarde le «sabe a poco». «El empate me sabe a derrota porque, sin hacer un primer tiempo bueno, ya que hicimos una primera parte bastante floja, con muchas imprecisiones, muchos nervios, concediendo muchas ocasiones de gol, hicimos lo más difícil, remontar ante un equipo que no es fácil. Cuando metemos el segundo gol, hicimos cambios y ahí perdimos la capacidad de ir a por el tercero; nos costaba tener el balón y, precisamente, cuando lo teníamos más controlado, es cuando nos marcaron ese gol de rechace», analizó el míster, cuyo «mensaje de tranquilidad» en el descanso, cambió por completo el ritmo de su plantel.
«Les dí tranquilidad, porque se percibía que querían, pero que había una situación de incertidumbre, de que costaba. Fue un mensaje de tranquilidad, de buscar por donde podíamos hacer daño y demás. El equipo salió muy enchufado, marcamos el primer gol y sabíamos que íbamos a ir a por más. Anotamos el segundo y nos costó bastante ir a por el tercero», reconoció Rodríguez. «Con el cambio de Héctor Sanz, ellos metieron mayor poderío físico y parecía que el conjunto se estaba partiendo», añadió el técnico, que siempre tuvo claro el potencial del CD Tenerife.
«Venían de hacer buenos partidos; tienen bandas rápidas, con Aridane que es un jugador muy importante, con recambios en el banquillo y esperábamos que iban a buscar situaciones de contra, que iban a buscar la situación de Aridane como punta de ataque. El Tenerife hizo un muy buen primer tiempo y luego, en el segundo, sí hemos sido superiores a ellos», concluyó.