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A pedirle por el Tenerife, a la Virgen de Candelaria

Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | A pedirle por el Tenerife, a la Virgen de Candelaria. Penosa vuelta a la realidad. El CD Tenerife ha vuelto a ser el CD Tenerife de fuera de casa, el de la mala imagen, peor resultado y sin capacidad de reacción. Regaló en 20 minutos todo un partido y no merece hoy en día, la salvación y seguir en el fútbol profesional. Así de claro.

Compitiendo solo en el Heliodoro con tal rémora de puntos y déficit de juego y sin presentarse a domicilio, no basta. Se irá al pozo. NI siquiera tener dos semanas completas por el aplazamiento del encuentro contra el levante le ha servido a Pepe Mel, o no ha sido capaz, para meterle en la cabeza a sus futbolistas algo parecido a una idea de juego, una identidad, un fútbol definido. NI con 15 días para preparar el partido, algo que no ha tenido el Oviedo, ha sido capaz de competir este equipo ramplón, sin alma y en el que solo la voluntad de canteranos como Alassan, Teto o Aarón Martín fue digno de destacar. De chiste. Vergonzoso para los profesionales, para los que de verdad nos tienen que sacar de donde nos han metido.

Los dos primeros goles encajados son dos regalos impropios de jugadores de verdad ¿Cómo perder un partido en un cuarto de hora? Métanse en el vestuario blanquiazul, pregunten, pidan lo que quieran, y esperen. Se les dará. Hasta Pepe Mel en la rueda de prensa después del ¿partido? reconoció los groseros errores de los suyos. Que si penalti fallado, que si alguna ocasión marrada…nada, Excusas. cero patatero. Aun con su grave error en el primer gol (y pudo ver tarde la salida de la pelota), Salvi Carrasco evitó que el Tenerife vuelva con una manita a casa.

Lo peor de todo es que no da la impresión de que Mel pueda arreglar esto. No ya por la capacidad propia del técnico (empiezo a tener dudas), sino porque no tiene jugadores de nivel, porque me temo que ni una auténtica revolución en el mercado de invierno varíe tanto el rumbo que nos lleve siquiera al 18º lugar de la clasificación al final de la temporada. Yo firmo ya conseguirlo en el último segundo del último minuto de la última jugada. Mientras, voy a rezar a la Virgen de Candelaria.