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A Omar Mascarell no le salen las cuentas

Redacción Deporpress | De pesadilla en pesadilla. El Schalke 04 vive uno de los momentos deportivos más crueles de su reciente historia moderna. Este fin de semana, el cuadro de Gelsenkirchen, con el tinerfeño Omar Mascarell –y capitán de la entidad- en sala de máquinas, cedió de forma contundente en territorio del Stuttgart: 5-1. La permanencia se convierte prácticamente en una quimera.

Con 22 jornadas sumadas, el S04 se sitúa como destacado colista, con solo nueve créditos, a doce jornadas para la conclusión de la Bundesliga. Los mineros miran a una permanencia que queda demasiado lejana, pues a día de hoy se sitúa al doble de puntos de los que tienen en sus casillas. Una crisis deportiva que viene desde hace mucho tiempo, antes de que se desatara la pandemia a nivel mundial. Desde enero de 2020, encajan un balance de dos triunfos, diez igualadas y 28 derrotas, aunque la desahogada situación clasificatoria del curso anterior invitó que se metiera en mayores problemas, pero ahora camina sin remedio hacia el abismo.

En este presente curso, ya han pasado un total de tres entrenadores por su banquillo: David Wanger, Manuel Baum y Christian Jürgen Gass. Si atendemos a los precedentes, el Schalke tendría que sumar de aquí al final un mínimo de 23 puntos, es decir, el 70% de los créditos en juego  para tener al menos opciones de luchar en el playout de descenso, donde el antepenúltimo clasificado de la Bundesliga se juega su plaza en la élite contra el tercer clasificado de la segunda categoría alemana, ahora propiedad del Greuther Furth.

Desde 1991, se han mantenido de forma ininterrumpida en la élite alemana, siendo un asiduo por la grandeza de los campeonatos europeos –presencias en Champions o campeón de la UEFA 96/97, donde acabó con el sueño del CD Tenerife de Javier Pérez– y que ha visto en sus filas jugar a estrellas mundiales de la talla de Manuel Neuer, Raúl González, Iván Rakitic, Julian Draxler, Leroy Sané o Klaas-Jan Huntelaar. Veinte años después, Los Azules Reales podrían verse abocados a una nueva y cruda realidad. Con 28 años, Mascarell tiene en contrato en vigor hasta el 30 de junio de 2022.