Redacción DeporPress | El Heliodoro volvió a disfrutar de su equipo. El CD Tenerife supo sufrir en casa y aprovechó su oportunidad para llevarse el triunfo ante un Girona que completó un gran partido en la isla.
Los de Ramis saltaron al verde con un objetivo claro: finalizar la decimoquinta jornada en la tercera posición. Con esta idea, los blanquiazules entraron bien al encuentro. En los primeros compases empujaron a los de Míchel cerca de su área y en una de esas aproximaciones Mellot aprovechó un mal despeje de la defensa catalana para adelantar al representativo en el luminoso con un mísil tierra-aire.
La ilusión se podía ver en las gradas. Sin embargo, el paso de los minutos cambió el guion inicial del duelo. Los gerundenses cogieron las riendas y empezaron a llevar el peso del partido. Los blanquiazules sufrían, aún así el tiempo de descanso hacía acto de presencia con la victoria momentánea local.
La salida de vestuarios fue un golpe de realidad, ya que una obra de arte de Baena en el 46′ puso las tablas en el marcador. Esta bofetada noqueó a los tinerfeños, que durante un cuarto de hora estuvieron a merced de los catalanes. El Girona desperdició su ocasión y la escuadra chicharrera se reconectó en el duelo.
La lucha no cesaba y fue en el 80′ cuando la alegría se desató en el Heliodoro. Elady realizó una gran jugada individual por el costado izquierdo, dejándole un caramelo a Enric Gallego donde el ‘9’ nunca falla. La afición rugía.
En el tramo final, se complicó el encuentro con la expulsión de Larrea; pero los de Ramis supieron sufrir para sumar otros tres puntos más. A estos chicos no hay quien los tumbe.