Ya me gustaría a mí que el dicho, el verdadero, se hubiera consumado. Pero que va, más de dos velas negras tenemos encima, porque es imposible tanto infortunio. Y no hablo de hoy en concreto, que al final nos traemos un puntito, y gracias. Hablo en general de la trayectoria desde el inicio de liga hasta este último partido, pasando por la copa, claro.
Pero no quiero seguir sin agradecer a Etxeberría su esfuerzo y saber estar en los meses que le ha tocado vivir aquí; una víctima más del ambiente futbolístico enrarecido que se respira en la isla desde hace ya un tiempito. Muchas suerte y muchas gracias Joseba. Te lo mereces.
Del mismo modo quiero dar la bienvenida a Oltra; no creo que haya entrenador más feliz en el mundo de volver a sentarse en nuestro castigado banquillo que este chicharrero de corazón. Mis mejores deseos en esta nueva etapa en tu “Tenerifito”, ya que tu fortuna será la nuestra y además, también te lo mereces.
Pero volviendo al lío, el resumen del partido es fácil, según mi visión:
– equipo agazapado con un “falso” Alberto por ahí.
– muy planitos, sin ideas.
– Milla a modo de isla en medio del Arcángel.
– Undabarrena… ¿quién? ¿pero jugó?
– Dani, ay, gracias a Dani.
– Jorge, el pobre, sea o no sea, no se quita el San Benito de penalti por partido.
– Acosta, desaparecido en combate hasta la segunda parte.
– Nano aún no ha vuelto a la isla. Yo te espero de corazón, Nano.
– Naranjo… Naranjo con media ocasión sacó un gol, más que en los restantes partidos y amén. Tienes calidad, falta que te salga algo, hijo.
– Luis, ay Luis…
– Oltra, no me quites al único punta que tenemos; sabes bien que aquí no se nos da aguantar resultados ni cinco minutos. Hay que ir a por el segundo siempre.
– y los que no he nombrado, ni frío ni calor.
Y es que jugamos mal, y no ganamos; jugamos bien, no ganamos y hasta perdemos; jugamos regular y mismo resultado. Tenemos ocasiones, muchas ocasiones, y no marcamos; tenemos pocas y tampoco marcamos, excepto hoy; no tenemos y nada, si no tenemos no tenemos. ¿Pero qué hay que hacer para ganar?
Hasta la semana pasada, mil ocasiones desperdiciadas; hoy rentabilizadas al máximo con ese “medio gol”. Sin embargo, la realidad es que psicológicamente no nos sirve de nada, y ahora mismo, en la clasificación, menos.
Hace dos partidos que empecé a estar preocupada, y aunque sigo confiando en que esto se puede revertir, lo cierto es que la situación va oliendo ya a estadísticas aciagas. Y lo peor no es la defensa, ni el escaso acierto arriba, que tenemos calidad en todas las líneas, ¡caramba! Lo peor es la falta de oficio hoy, la semana pasada, ante el Cádiz… tanto remar, bien o mal, pero para morir siempre en la orilla; cuestión de mente, de primero de Psicología.
Cuando el equipo se mimetice con la afición y aprenda a sufrir, que a eso no nos gana nadie, cuando nos adelantemos o logremos un empate tardío y se respire alegría e ilusión en el estadio, en vez de ese miedito que nos entra de “ahora nos marcan seguro”, cuando no hayan pitos a nuestro equipo por muy mal que lo haga, que bastante tienen ya con lo suyo, y lo nuestro, ese día llegará la primera victoria. Y entonces tocará subir. De puestos, que de ascenso ni “pio”.
- María Fernández: Aficionada CD Tenerife.