Noelia Alberto | Raquel Arostegui lleva años asentada en la élite del deporte nacional. La atleta no hace más que sumar títulos a su palmarés particular y tampoco para de cosechar éxitos su club, el Diablillos de Rivas. Campeona de Canarias de Triatlón, campeona de España de duatlón por equipos y campeona de España de triatlón por relevos, la canaria tiene una trayectoria deportiva espectacular. Antes de que la COVID-19 llegara para paralizar nuestras vidas, Arostegui hizo una temporada excelente en la que consiguió coronarse como campeona de Canarias de acuatlón, campeona de la liga nacional de duatlón por clubes y campeona de España de contrarreloj en la misma competición. También lograron hacerse con el primer puesto a nivel nacional en los relevos mixtos del triatlón por clubes y quedar subcampeonas de la liga nacional en esta modalidad. Además, en relevos mixtos del triatlón por clubes lograron la décima posición en Europa. Estos, sumados a otros muchos, son los logros que Raquel Arostegui ha conseguido y a los que seguro, faltan muchos más por sumar.
Ahora, charla con Deporpress sobre sus inicios en este deporte, su trayectoria y su futuro. También, del impacto de la pandemia en la vida de un deportista de alto nivel y de todas aquellas asignaturas pendientes que sociedad y medios de comunicación tienen con el deporte minoritario.
Noelia Alberto ¿Cómo empezó en el mundo del triatlón?
Raquel Arostegui: «Mi entrenador de natación me propuso realizar el Cross María Auxiliadora que lo organizaba el colegio donde iba a nadar. Animada y apoyada por mis padres, realicé la prueba y me encantó y a partir de entonces, comencé a adentrarme en el mundo del trideporte»
NA: ¿Cómo se encuentras actualmente en lo deportivo?
RA: «Estamos a menos de un mes de comenzar la temporada 2021. Estoy entusiasmada, con muchas ganas e ilusión de dar el paso a competir en pruebas de nivel internacional».
NA: ¿Cómo se entrena para gestionar estas pruebas tan duras? ¿El entrenamiento es igual para todas ellas?
RA: «Entreno diariamente, realizo aproximadamente 12 sesiones semanales. El entrenamiento varía en función del momento de la temporada. Nos enfocamos en el triatlón y vamos realizando campo a través, duatlones, acuatlones, carreras populares, etc… para prepararlos y mantener la motivación hasta el final de temporada».
NA: ¿Se puede vivir de este deporte? ¿Cómo lo compagina con estudios, trabajo, etc?
RA: «En mi caso lo compagino con trabajo. Adapto los entrenamientos en función del horario laboral, intentando que los entrenos más duros, me cuadren con el grupo de entrenamiento».
NA: ¿Cuál ha sido su competición predilecta y la que recuerda con más entusiasmo?
RA: «Se me hace muy complicado elegir una pero, quizás me hizo mucha ilusión ganar el Cross María Auxiliadora porque fue la carrera que me vio nacer como triatleta. Con mayor entusiasmo recuerdo cuando debuté con el Club Triatlón Diablillos de Rivas porque seguía desde siempre al equipo madrileño y que quisieran contar conmigo en sus filas fue todo un plus de motivación y un premio al esfuerzo y sacrificio. Para mí ha sido un sueño hecho realidad».
NA: ¿Cuáles considera que son sus puntos más fuertes en la práctica de este deporte? ¿Y sus puntos más débiles?
RA: «Los más fuertes quizás sean la constancia y las ganas de seguir aprendiendo y el más débil creo que la poca gestión para afrontar una multitudinaria salida en aguas abiertas».
NA: ¿Hay muchas mujeres que practican este deporte en Tenerife?
RA: «Sí, cada vez son más las mujeres que se animan a practicarlo. Es un deporte muy atractivo y divertido a la hora de ejecutar entrenamientos».
NA: ¿Cómo le ha afectado el año que llevamos de pandemia para entrenamientos, competiciones y demás?
RA: » Me afectó directamente a nivel psicológico. Vivía en una incertidumbre constante y entrenaba sin querer quemar cartuchos por si la prueba no se realizaba. Tampoco cogía billetes de avión hasta un día antes de la prueba por miedo a que se cancelara o no se pudiera viajar. Todo eso hacía que la concentración a la que estamos acostumbradas para competir se viera mermada y creo que ese es un pilar fundamental para el rendimiento deportivo. Así que fue una etapa bastante difícil y la recuerdo agotadora».
NA: ¿Cree que ha recuperado su nivel deportivo después del parón?
RA: «Sí. El confinamiento nos dio la oportunidad de trabajar aspectos que, por falta de tiempo, antes no podíamos. Ahora, puedo decir que salí reforzada, con muchas más ganas y fuerza».
NA: Volviendo un poco a las competiciones en las que participas en sí mismas…¿Cree que influyen las marcas y patrocinadores en el desarrollo de una competición o en la carrera deportiva de un atleta?
RA: «Sí, claro.Tener apoyo facilitará siempre la carrera deportiva y el desarrollo tanto de la competición como del deportista».
NA: ¿Ha tenido que renunciar a algo por la práctica de este deporte a un nivel tan profesional?
RA: «Para nada. Si es verdad que he exprimido el tiempo al máximo y, aunque sea un poco despistada, a la hora de la verdad he sabido compaginar muy bien la práctica deportiva con la vida social, estudiantil y laboral. Estuve cuatro años compaginando la universidad, el trabajo y la práctica del triatlón. Considero que cada esfuerzo tiene su recompensa y la mía llegó con un título universitario, un trabajo estable y la posterior incorporación en el equipo madrileño. Supe gestionar esa presión a la perfección y que ningún pilar se tambaleara».
NA: ¿Cree que el triatlón es un deporte en el que no existen barreras ni distinciones por género? ¿Es igualitario en todos los sentidos (premios, sueldos…)?
RA: «Así es. El triatlón es un deporte joven y que está creciendo junto a las demandas actuales de la sociedad. Realizamos las mismas distancias y recibimos los mismos premios económicos así que, con orgullo, puedo decir que el triatlón es un deporte igualitario».
NA: ¿Ha sentido que el medio o el entorno comunicativo en general no ha valorado tu trayectoria deportiva como es debido?
RA: «La verdad, no me lo había planteado nunca. Soy feliz haciendo lo que me gusta. Lo hago por mí, es mi estilo de vida y no espero nada a cambio. Pero no, no he sido mediática ni muchísimo menos».
NA: ¿Cree que ha sufrido en alguna vez de alguna actitud discriminatoria? Si es así, ¿podría comentarla?
RA: «Muchas, muchísimas. Ganar una carrera, que haya habido un récord de inscritas y que en el titular del periódico no se haga visibilidad ni de la ganadora ni se haga tampoco mención alguna de las mujeres participantes, por ejemplo».
NA: Es decir, ¿podría decirse que ha sentido que no se ha dado repercusión a sus logros?
RA: «Se le ha dado repercusión a aquellas carreras que tienen contratado ese espacio, esa esquina en el periódico pero, a título individual, ninguna repercusión».
NA: Si estuviera en sus manos la gestión, organización y visibilidad de este deporte, ¿qué cree que es lo que más reivindicaría?
RA: «Me esforzaría por lograr la máxima igualdad posible en los medios de comunicación. La igualdad de espacio, de tiempo a deportes minoritarios y mayoritarios. No es posible que el peinado de un futbolista sea noticia y no que un atleta sea subcampeona de Europa. Incluso si hablamos de negocio, de lo que da dinero y genera, no se nos da la oportunidad de llegar a ser rentable. Así que creo que sería justo luchar por la igualdad de oportunidades».
Con la constancia como principal cualidad y disfrutar cada experiencia asociada al deporte como motivación, Raquel Arostegui se planta ante el reto de conseguir todo lo que se proponga. Sus metas son claras y firmes: «a corto plazo, rendir en los campeonatos nacionales y, a largo plazo, poder hacerlo en la escala internacional». Así, la triatleta seguirá alzando la voz por los deportes minoritarios y a todas las mujeres que, como ella, merecen que sus logros y triunfos lleguen a todas partes.