Hubiera preferido una semana en la que solo se hablara de Sabadell. Se juega el Tenerife en la Nova Creu Alta gran parte de sus opciones de estar en el play off de ascenso. No hace falta mirar el resto de partidos del calendario para darse cuenta que una derrota en el campo del mejor local de la categoría supone un adiós casi definitivo al sueño. Por eso, habrá que tirar de confianza para creer que la plantilla habrá sabido aislarse de la actualidad de estos días (que va por otros derroteros) y de la losa anímica que suponen cuatro derrotas consecutivas.
Espero que sepan afrontar la visita al habitualmente semivacío feudo catalán (no será así en esta ocasión) como un encuentro aislado, separado de la Liga. No importa lo que pase en otros campos, lo que suceda en las jornadas posteriores. Todo eso escapa de su control. Lo que suceda sobre el verde sabadellense, no. Estrenar el casillero de victorias en ese estadio, como ya se hizo este curso en El Toralín o el Rico Pérez, alimentará las ilusiones. Y para ello, hará falta Ayoze Pérez.
Sin la joven estrella blanquiazul no hay paraíso. Sin sus goles y su fútbol, el Tenerife es menos Tenerife. Por eso, su sequía ha coincidido con el peor tramo de resultados de 2014. Y justo debe acabar con ella como colofón a una semana en la que ha definido su futuro destino: un nuevo examen en su incipiente carrera.
La fría y gris Newcastle disfrutará con sus controles, regates o goles la próxima temporada. Porque estoy seguro de que su talento se impondrá a las numerosas dificultades con las que va a toparse. El décimo clasificado de la Premier League no parece mejor destino que Sevilla, Valencia o Atlético de Madrid. Pero no me corresponde a mí elegir el equipo de Ayoze. Sino a él y a su entorno. Ojalá que hayan acertado. Puede que sea la decisión más importante de su vida.
Pero antes de marcharse, le quedan tres comparecencias con la camiseta del equipo de su tierra. De su concurso depende que sean al menos dos más. Hasta cuatro. Los que ya le admiramos, y vamos a seguir de cerca su carrera en Inglaterra, queremos también estarle agradecidos. Y él puede marcar diferencias. Porque el play off depende del trabajo de todos… y del acierto de Ayoze.