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Cuestión de ilusión (6-5-14)

Por @beatrizpalmero

Si por algo apasiona tanto el fútbol, es porque contradice la lógica del curso natural de las cosas. Lo que un día parece lógico, al día siguiente, la realidad se encarga de demostrar que lo razonable no siempre es lo que va a suceder. Y estas contradicciones nos inducen  a error. Ahí están las portadas del Sport del domingo y del lunes para demostrarlo. Podemos deducir que un empate supone el adiós a la liga, pero al día siguiente ese punto puede dar alas. Porque si lo sensato es pensar que el Atleti va a ganar en el Ciudad de Valencia y el Madrid en el Bernabéu, el fútbol te sorprende haciendo añicos las probabilidades.

Hace dos semanas el Tenerife se había subido a un tren ganador. Una sóla derrota en seis partidos y la sensación de que podían levantarse ante cualquier adversidad. Dos semanas (y dos penaltis) después el tren ha pegado un frenazo y se abren los interrogantes. El Tenerife parece haber perdido sensaciones y el derbi se convierte en un partido más importante de lo que en un principio se había previsto. Una nueva derrota dejaría el sueño de los playoff algo más cerca de ser sólo eso, un sueño. Una victoria supondría una inyección de energía para afrontar los últimos duelos, todos rivales directos en la carrera por las eliminatorias de ascenso. Y  los aficionados tenemos más dudas que hace dos semanas. Pero a mí me resulta imposible no acordarme de la teoría de Álvaro Cervera que tanto he oído durante dos temporadas: Cuanto más se gana, más cerca se está de perder, y viceversa.  Así que, después de dos derrotas, queda menos para volver a ganar.

La pregunta que me hago en este punto es si el grupo sigue con la misma fuerza que antes. Si el hecho de haber conseguido el objetivo primero de la permanencia ha supuesto un suspiro de alivio que, inconscientemente, ha calmado la tensión y el cansancio ha empezado a aflorar. Veo la ambición en ellos, pero no sé si han llegado con fuerzas para competir al mismo nivel. Tal vez esa losa que Cervera quería evitar que cargaran sobre sus hombros, esa carga de luchar por el ascenso pesa más que la anterior.

Sin embargo,  la presión que puedan sentir es relativa. Tras el triste fallecimiento de Tito Vilanova, leí una de sus frases que, en su momento, tanto me habían gustado. Decía el gerundense que había que cambiar la palabra presión, por la palabra ilusión, porque sólo los que tienen ilusión por ganar logran hacerlo. Y tras las dos derrotas consecutivas del Tenerife me ronda esa idea en la cabeza. Si aquí a alguien le puede pesar la losa de la presión es a Las Palmas, que sigue con las palabras ‘ascenso directo’ en su día a día. Y los blanquiazules tienen la mochila cargada de ilusión. Y algo me dice que tenemos que seguir creyendo en un grupo que ha superado nuestras expectativas.