Redacción Deporpress (Éibar) | Ahora sí. Trabajo conseguido. El Tenerife ha alcanzado la barrera de los 50 puntos y lo ha hecho por la puerta grande tras vencer este domingo a un Éibar que plantó cara durante muchos minutos pero que acabó derritiéndose ante el trabajo de los insulares. Con una mala primera parte de los de Álvaro Cervera, el gol de Bruno en la segunda mitad tocó el cable adecuado para reactivar a los insulares y conseguir un meritorio triunfo que, ahora sí, permite soñar con otros objetivos.
El partido tenía un guion claro al menos en inicio. Un Tenerife que presionase la salida del balón del Éibar y un conjunto el local al que le costara encontrar huecos. Y eso provocó la primera ocasión del choque. Robo de balón de Ricardo que entrega para Nano y su centro no encuentra su rematador, pero Aitor Sanz recoge el rechace para enviar alto (4’). Pero si repites algo mucho durante la semana es más probable que ocurra. Se había hablado mucho de no encajar pronto y del peligro en la estrategia.
Pues en la primera, el golpe. Falta que saca el Éibar templada sobre la meta de Roberto y Bóveda se adelanta a todos los defensores para abrir el marcador. Y el gol se notó. No solo en la lógica del marcador sino en el juego de los tinerfeñistas, que acusaron el golpe para empezar a pasar problemas sobre el campo. Y eso se tradujo en que los hombres de Cervera daban sensación de inseguridad mientras los locales parecían manejar el partido. La siguiente ocasión también fue del Éibar. Un disparo de Morales desde la frontal se marchó alto sobre la meta de Roberto (14’).
Y otro susto. Balón que roba el Éibar, pelota que recibe Yuri en la frontal y la pelota, tras tocar en Javi Moyano, a punto estuvo de colarse en la meta de Roberto (22’). Ya los blanquiazules tenían más la pelota, pero la posesión centrocampista no terminaba de poner en aprietos a Irureta. Es más, la impotencia parecía ser la palabra que resumía el estado tinerfeñista. Aunque los visitantes pudieron desquitarse con un balón en el área pequeña que Édgar remató con fuerza y que tropezó en Nano antes de marcharse por línea de fondo (40’).
Dentro de un partido malo, que no estaba teniendo brillo y donde un error había decidido la primera parte del choque. Sin embargo, los insulares, capaces de rehacerse, debían ahora sacarle punta a ese movimiento que había provocado un acercamiento a la meta eibarresa para intentar, al menos, lograr el empate. Y la verdad que la segunda parte no invitaba al optimismo porque Álvaro Cervera no hacía cambios para el inicio de la segunda mitad, por lo que tocaba remontar el choque por juego.
Y casi no hizo ni falta. En el primer balón colgado, casi sin que hubiese pasado nada como en el gól del Éibar en la primera parte, Bruno aprovecha para poner el empate ante el desconcierto local. Eso es precisamente lo que provocó el gol. Una situación de indecisión que el Tenerife quería aprovechar con la entrada de Suso en el terreno de juego. Ahora sí que los insulares eran otro equipo y eso se notaba en el manejo de la pelota.
El Tenerife era otro. El Éibar perdía poder en ataque y el Tenerife era dueño y señor de la pelota. Después de los cambios de Cervera, Cristo y Aridane terminaron por revolucionar el choque. Pero quedaba ver casi lo mejor del encuentro. Contraataque que maneja Ricardo, balón a Aridane y el grancanario se saca de la chistera un balón que cuela por la escuadra del otro palo de Irureta. Un golazo en toda regla casi imposible de explicar con palabras pero que valía tres puntos momentáneos.
Tocaba aguantar el marcador. Hacer posesiones largas y evitar que los locales tuvieran presencia en el balón parado. Además, seguían las complicaciones para los locales que se quedaron sin Bóveda por lesión y que vieron como Yuri se autoexpulsaba por una protesta que no tenía lugar. Los armeros no daban el partido por perdido y tuvieron incluso una buena ocasión en los pies de Jota, pero ya las fuerzas no daban y el Tenerife le había comido la tostada totalmente a los locales. Solo quedaba aguantar y mantener el resultado. Y así se hizo. Con total solvencia para sacar tres puntos importantísimos que permite mantener la ilusión en lo que quiera este equipo. Porque, como dijimos en la previa, no había nada que perder, pero el botín era importante. Y se consiguió…
FICHA TÉCNICA
SD Éibar: Irureta; Bóveda, Albentosa, Raúl Navas, Yuri; Dani García, Diego Rivas (Diego Jiménez 58’); Eizmendi (Gilvan 70’), Jota, Morales (Urko Vera 77’); Arruabarrena.
CD Tenerife: Roberto; Javi Moyano, Bruno, Carlos Ruiz, Ayoze Díaz; Rivero; Édgar (Suso 55’), Ricardo, Aitor Sanz, Nano (Cristo Martín 70’); Juanjo (Aridane 66’).
Goles: 1-0 Bóveda (7’); 1-1 Bruno (51’); 1-2 Aridane (73’).
Árbitro: Ocón Arráiz (Comité riojano). Amonestó a Diego Rivas (9’), Eizmendi (50’) y Urko Vera (91’) por los locales, además de Ayoze Díaz por los visitantes (86’). Expulsó a Yuri por doble amarilla (34’ y 89’).
Incidencias: Partido de la 34ª jornada del Campeonato Nacional de Liga en Segunda División disputado en el campo de Ipurúa ante 4.364 espectadores.