Redacción Deporpress | El Eibar–Tenerife del domingo se vivirá en Ipurúa con una transformación entre los prolegómenos (y el descanso) del encuentro y el duelo deportivo en sí. Para empezar, la entidad guipuzcoana tiene previsto homenajear a los mejores futbolistas de su historia, en el que será su partido 1.000 en Segunda División. En las votaciones realizadas por los aficionados con motivo del 75 aniversario de un club fundado en 1940, se eligió una serie de futbolistas que saltarán al césped portando una camiseta muy especial.
La idea es que los históricos animen a la afición eibarresa a participar en la recientemente aprobada ampliación de capital (1.724.272 euros), obligada para no descender a Segunda B. Además, el ambiente está garantizado porque se han repartido un millar de entradas entre los abonados, siguiendo la petición de futbolistas y técnicos. Con esto, está garantizada una de las mejores afluencias de la temporada en el vetusto recinto armero.