Redacción Deporpress | «Esta aventura empezó hace tres años y se lo quiero agradecer a mi mujer, que fue la que me animó y me dio fuerzas para terminarlo». Jordi Ocaña obtuvo el título de Entrenador Nacional de Fútbol, que equivale a poder desarrollar la tarea de primer técnico en cualquier banquillo del fútbol español (también del panorama internacional). Además el que fuera futbolista del Tenerife a finales de la década de los 90 y hasta 2003 tuvo el detalle de dedicarle la obtención del título a su mujer.
El ya joven entrenador de todas las categorías (Nivel 1, 2 y 3) disputó más de 45 partidos oficiales con la escuadra tinerfeñista, tanto en Primera como en Segunda División. También compitió, en la categoría de plata, en el Racing de Ferrol (00/01) e igualmente en las filas del Cartagena y del Raqui San Isidro, ya en Segunda B. Su nombre fue todavía más conocido tras el caso Jordi, cuando el Leganés impugnó el resultado de un choque entre ambos equipos (0-4) por supuesta alineación indebida del centrocampista tinerfeño.
El club madrileño, pocos días después de caer tan ampliamente derrotado, alegó que Jordi había competido sin ficha profesional, a pesar de que su edad le obligaba a ostentar tal condición. La reclamación llegó lógicamente a instancias federativas, quien en un primer momento le dio la razón al Lega a través de sus comités de Competición y Apelación, aunque finalmente fue el Comité Español de Disciplina Deportiva el que devolvió los tres puntos al Tenerife.