Por @PrezLima | En el fútbol no hay tiempo para detenerse a pensar y todo sucede a una gran velocidad, la prueba más evidente la tenemos en las locuras y artimañas que hacen algunos equipos para conseguir fichar a niños que aún no han cumplido los 11 años, llegando a pagar cifras astronómicas.
En cambio, en el arbitraje lo que hay que tener es tranquilidad para poder formar bien a los colegiados. Con paciencia conseguiremos árbitros capaces de transmitir confianza y seguridad a los jugadores, pudiendo afrontar con garantías cualquier adversidad sobre el terreno de juego, manteniendo el orden durante el encuentro.
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