Por @pabloalbelo
En muchos aspectos de la vida, pero sobre todo en deporte, hablamos muchas veces de ciclos. Y quizás, sea lo más recurrente dependiendo el momento que vivamos. Por ejemplo. Si somos del Real Madrid, cada vez que pierde el Barcelona se habla de fin de ciclo. Y si lo miramos desde la óptica culé, cada fracaso merengue es, igualmente, un fin de ciclo. Por tanto, recurrimos muchas veces a hablar del final de los ciclos para esconder nuestras propias vergüenzas o, lo que es peor, para sacar provecho propio en detrimento del enemigo.
Por ejemplo. Miguel Concepción. Ha tenido tres ciclos diferentes. Y sin embargo, este no es el peor que ha tenido. De hecho, ahora está más estable que hace dos o tres años, cuando no paraba de acumular un fracaso tras otro. Pero, ahora interesa derrocarlo porque, parece, que hay alguien que oposita a la presidencia. Por tanto, hablamos de fin de ciclo para intentar desgastar al mandatario palmero. Da igual que lleve un tiempo donde apenas se muestra y donde parece que el club está estable. Es un acoso y derribo casi constante contra él, su junta directiva o sus empleados para conseguir que abandone la presidencia del CD Tenerife.
No todo vale. Pero algunos se agarran al momento malo para olvidar que algo habrá hecho bien Miguel Concepción. Algo… Pienso algo parecido de Álvaro Cervera. En este caso, él debe determinar su ciclo. Le queda un año de contrato, pero el desgaste es tan grande que es difícil que quiera continuar con este ambiente hostil. Con un periodista que no para de rajarlo porque no puede entrevistarlo; con otros que, con tal de hacer daño al club también aprovechan la figura del entrenador para meter cizaña; y con otros que esconden determinadas realidades con intereses deleznables, se hace realmente complicado sacar fuerza para continuar una tercera temporada. Pero si alguien tiene hue…, perdón, arrestos para continuar, ese es Álvaro Cervera. Un tio que defiende al club ante el que sea y eso es algo que merece mucho la pena conservar.
Por último, quiero cambiar de tercio para hablar de otro ciclo. El del CB Canarias, lo digo ahora a riesgo de llevarme palos, pero lo que no quiero ser es ventajista. Creo que el ciclo de Alejandro Martínez en el conjunto aurinegro ha acabado. Nadie le puede negar, y es mezquino hacerlo, su trabajo y sus logros al frente del conjunto canarias, pero el club debe renovarse. Debe afrontar otra etapa deportiva, cambiar de cuerpo técnico, cambiar de plantilla y afrontar nuevos retos y quizás nuevos objetivos. Tras dos temporadas en ACB, hay que aspirar a algo más. No hablo de Euroliga ni historias de esas, hablo de intentar que pelear por la Copa del Rey u objetivos similares sean posibles a corto plazo. Y ALejandro puede afrontarlos, pero hay que darle mimbres, y eso es lo que creo que va a faltar.
Lo dicho, me he arriesgado y a lo mejor hay un plantillón el año que viene, para el que Alejandro Martínez, por supuesto está capacitado para dirigir, pero ahora mismo creo que su renovación es algo arriesgada. Espero equivocarme. Al menos, será por algo deportivo, no porque tenga nada en contra de Alejandro ni intereses ocultos, como se mueven otros…