Por @ivanvillanua
Marzo puede ser el mes del espaldarazo. El periodo en el que el Tenerife se coloque a tiro de piedra de la salvación. El campamento base que siempre decía Martín Marrero durante su estancia como técnico en el banquillo blanquiazul.
Pero ese empujón necesita un impulso extra y ese es el que todos los aficionados debemos dar a los jugadores. ¡Qué tíos! A comienzos de año no les salía nada y ahora coincidirán conmigo que hemos vuelto a esos fines de semana donde, cuando vemos el partido por la tele, los nervios nos hacen que nos levantemos del sillón con la mínima ocasión creada. ¡Qué estrés pero qué bendición también!
Celebro que el club haya pensado en todo y que ante el Recreativo (vendrán más ocasiones), se hayan diseñado estrategias para llenar el campo y empujar a los muchachos. Traspasar la barrera de los 40 puntos es abrir las puertas a la esperanza de que, después del infierno de Segunda División B, la renovación en la Liga Adelante se pondrá más cerca que nunca.
Estos chicos, por cómo lo han currado, se merecen que estemos ahí. Dejemos las fobias contra Concepción o Cervera. Apoyemos a los profesionales de la pelota. Ellos nos han demostrado cuáles sus intenciones este año. Salvarnos y por qué no pelear por algo más. Son unos valientes. Y yo me uno a ellos. ¿Se vienen?