Redacción Deporpress | Mal día para ir al fútbol. Frío, lluvia, viento y un partido que fue un encuentro de amor entre el Tenerife y sus aficionados hasta que cupido, 24 horas después de su día, decidió romper las flechas y el arco y helar los corazones de los presentes. Los locales lo tuvieron todo a su favor para golear al Zaragoza pero después de perdonar, los maños terminaron siendo infieles al dominio chicharrero y empataron el partido cuando más duele en una relación: en el mejor momento de la convivencia sobre el campo. A falta de poco para terminar el partido.
El frío se presentó a media tarde en el Heliodoro con la firme intención de amargar la fiesta a todos: aficionados y jugadores. Así que la única manera de entrar en calor era corriendo. Suso, Cristo, Juanjo y Ayoze le dieron velocidad al asunto y el Zaragoza comenzó a replegar filas casi sin tiempo de adaptarse al césped del Heliodoro. Al par de minutos ya habían recibido el primer susto en el cuerpo con un centro de Suso al que no llegó Ayoze.
El de Taco construyó la jugada del uno a cero a los 22 minutos. Después de marear como una perdiz a Rico durante todo el partido, en otra que tuvo le hizo otra de la suyas y colgó el balón al centro del área donde Juanjo cabeceó al palo contrario de Leo Franco.
Cristo Martín a los 33 minutos de partido pudo aumentar la diferencia pero Franco se le interpuso en el camino al remate a bocajarro del canterano. Los siguientes minutos se convirtieron en toda una hazaña para evitar resbalarse sobre el campo. La lluvia cayó con violencia y el viento jugó alguna que otra mala pasada. Así que ambos evitaron correr riesgos y esperaron al pitido del meridiano para cambiarse la camiseta y secarse el torso.
Tras el descanso cambió poco el guión. Un único dominador sobre el campo (Tenerife), y otro a merced de la imaginación de las líneas más ofensivas blanquiazules. Ayoze en el minuto 47 calentó los guantes de Leo Franco al que obligó a estirarse con un disparo muy ajustado a la cruceta derecha. La réplica fue para Víctor dos minutos después aunque su pelota salió más desviada de los dominios de Roberto que estaba haciendo un buen trabajo.
Pocas ocasiones de peligro se crearon en el segundo acto. Los aragoneses adelantaron filas para buscar el empate y los locales se dedicaron a esperar un contraataque en condiciones aunque los que llegaron nunca terminaron con champán y fresas. Paco Herrara agotó los cambios y Cervera solo probó a meter a Aridane para meter hombres en el medio y estorbar en las salidas. Juanjo salió del campo y fue ovacionado. Su gol iba a tener un merecido premio.
También Martín se fue entre aplausos en su partido más completo del año. Por él entró Edgar que se topó de frente con la peor de las noticias. Unos segundos después, una falta lanzada a la olla blanquiazul terminó con el remate de Arzo a gol. El estadio enmudeció. El frío caló en los huesos. Aridane y Edgar levantaron a las masas en los últimos segundos. Pero fue un sueño todo. ¡Maldita mala suerte! exclamó más de uno mientras regresaba a casa.
FICHA TÉCNICA
CD Tenerife: Roberto; Moyano, Bruno, Ruiz, Cámara; Ricardo, Aitor, Suso, Martín (Edgar 84′); Juanjo (Aridane 70′) y Ayoze.
Real Zaragoza: Leo Franco; Fernández, Arzo, Laguardia, Rico; Paglialunga (Tarsi 70′); Cidoncha, Luis García (Angelo 56′), Víctor (Suárez 79′); Montañés y Roger.
Goles: 1-0 (22′) Juanjo. 1-1 (39′) Arzo.
Árbitro: Ocón Arraiz (Colegio Riojano). Amonestó a Rico (60′), Arzo (63′)
Incidencias: Tarde fría protagonizada por las malas condiciones climáticas. Tenerife amaneció con lluvias, granizo y fuertes vientos y eso evitó una mejor entrada en el Heliodoro. 7180 espectadores.