Por @pabloalbelo
La entrevista de esta semana a Álvaro Cervera ha levantado muchas reacciones en el entorno blanquiazul. En ese siempre revuelto entorno mediático del cuadro insular. Sin embargo, aunque es lógico que tenga muchas críticas, creo que han sido más las muestras de apoyo al técnico blanquiazul. Y es que, aunque ya dado muestras de ello alguna vez, el preparador tinerfeñista no se calla. No lo hace ante los del derribo por sistema, aquellos que usan cualquier mínimo resquicio para matar al equipo, al cuerpo técnico o a la directiva, pese a que no siempre se usa la verdad para rebatir los argumentos de la otra persona.
Y es que, en esta Isla sigue molestando que Álvaro Cervera dé su opinión. A dónde hemos llegado, que el técnico del Tenerife solo puede dedicarse a entrenar porque, de lo contrario, estaría incendiando el entorno. Ya era lo que faltaba. Pero claro, lo jodido (con perdón) viene cuando al que aluden es a ti. Y la salida fácil ya me la conozco. Es que está obsesionado; o la típica ya también del como le caigo mal… Sin embargo, nunca leerán en estas personas nada de autocrítica. Un algo habré hecho mal, jamás saldrá de sus bocas, porque para eso es mejor darle viajes al equipo, sea cual sea el motivo. Y es que, hoy más que nunca Día de San Valentín, cabe recordar que hay palabras que matan…