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Un ‘producto’ de Mareo que este domingo va con el Tenerife

Redacción Deporpress | Este domingo habrá un blanquiazul sobre el terreno de juego que conoce bien la casa sportinguista. Un jugador que llegó en edad juvenil y que pasó la última etapa de su formación en la Escuela de Mareo. Se trata de Raúl Cámara. Nacido en Madrid, comenzó su andadura futbolística en el Atlético de Madrid, antes de enrolarse en las filas del Sporting de Gijón. Un equipo que «me lo dio todo», según reveló este martes al Periódico El Día, y  donde mantiene muchos amigos y conocidos. Aunque este domingo sobre el terreno de juego «no hay amigos», sino tres puntos importantes.

– ¿Qué le aportó al Tenerife la victoria del pasado sábado en La Condomina, además de los puntos?
– La realidad es que salimos con una sensación muy mala del partido anterior a las vacaciones, el del triunfo del Sabadell en el Heliodoro. Habíamos salvado una situación delicada en el comienzo de la temporada, cuando llegamos a estar a cinco puntos de los puestos de permanencia, y después logramos estar ocho jornadas sin perder y entramos en una buena dinámica, así que perder tal como lo hicimos justo antes del parón navideño nos amargó un poco. Esa es la verdad. Pero tuvimos la suerte de sacar adelante el encuentro de Murcia. Y no fue nada fácil, ya que sufrimos mucho para conseguirlo. Pero el equipo volvió a demostrar su garra, su actitud defensiva y, en general, su competitividad.
– Falta una jornada para que termine la primera vuelta y el Tenerife ya ha rebasado la mitad de los puntos que hacen falta para evitar el descenso. Se van cumpliendo los objetivos parciales…
– Sí. Es una cifra con la que todos habríamos estado de acuerdo al comienzo de la Liga. Lo que pasa es que luego te pones a mirar la clasificación y te das cuenta de que la igualdad que hay no es normal. De hecho, no recuerdo una Liga tan pareja a estas alturas. Me ha pasado terminar la primera vuelta con 22 o 21 puntos y estar en la mitad de la tabla. La realidad es que las diferencias son muy pequeñas y, por tanto, si al final todo sigue de esta manera podrían ser necesarios más de 50 puntos para lograr la permanencia. Por eso hay que seguir apretando. Ahora tenemos un partido muy bonito en nuestro campo. Si ganamos, terminaríamos la primera vuelta con una cantidad de puntos que habríamos firmado en agosto.
– Usted perteneció al Sporting y tendrá muchos amigos en ese club. ¿Le han contado algo del polémico partido con el Zaragoza? Agresiones, expulsiones…
– Lo cierto es que pude ver ese encuen tro por la tele cuando llegamos a la Isla del viaje a Murcia. Además, es verdad que algo me han contado desde Gijón. Creo que son cosas que pasan en el fútbol, pero que no deberían suceder porque se trata de un deporte que tiene mucho seguimiento y estos incidentes no son un buen ejemplo. Es algo que se debería eliminar. En el fondo queda una dolorosa derrota y varias bajas por sanción.
– ¿Espera a un Sporting debilitado?
– Podría ser un arma de doble filo. Seguramente vendrán dolidos. Por ejemplo, nosotros salimos a La Condomina con ganas de revancha y de lavar la imagen para quitarnos la derrota con el Sabadell de la cabeza. Por tanto, es probable que al Sporting le pase algo similar este domingo tras perder con el Zaragoza. Eso podría hacer el partido más peligroso, si cabe. En cuanto a las bajas, el Sporting tiene una de las mejores plantillas de la categoría, de manera que si no juega uno, lo hará otro del mismo potencial o superior. Entonces, no nos podemos fiar. Además, es un rival con mucha pegada y gol. Con muy poco crea ocasiones. Habrá que estar al ciento diez por cien.
– ¿Le sigue agradando reencontrarse con este equipo?
– Sí. El Sporting es un club que me lo dio todo. Me formó como persona, me dio la oportunidad de ser profesional en el fútbol… Pasé allí seis años y eso me marcó. Sin duda, es un rival especial para mí, porque le tengo cariño tanto al club como a la ciudad, en la que tengo muchos amigos. Pero en el césped no hay amistades que valgan. Los recuerdos de mi paso por el Sporting son muy bonitos, pero lucharé a muerte por nuestros intereses. Les deseo lo mejor, pero únicamente a partir de este domingo.
– ¿Cómo acabó un canterano del Atlético de Madrid en el Sporting?
– Estaba en el Atlético de Madrid de categoría juvenil, pero en el club no contaban mucho conmigo porque me querían para el “C” y no para el primer filial. Sin embargo, el Sporting me estuvo siguiendo en la Liga de División de Honor juvenil y me dio la oportunidad de unirme a su cantera. Llegué a Gijón con 18 años y estuve dos temporadas en el filial antes de pasar al primer equipo, en el que tuve la suerte de jugar tres campañas en Segunda A, lograr un ascenso y vivir una Liga en Primera.
– Por tanto, se puede decir que pasó por la escuela de Mareo…
– Sí, aunque no recorrí todas las categorías inferiores del Sporting. Ya se sabe que la cantera de ese club es muy famosa. De ahí han salido grandes futbolistas. Cuidan mucho a los jóvenes valores y la entidad invierte mucho en ellos. Todo eso acaba dando resultados. Además, cuenta con unas instalaciones francamente buenas. Se trata de un activo muy valioso.
– Decía antes que le quedan muchos amigos allí…
– Entre ellos están los que siguen trabajando en el club, especialmente Quini, el delegado. Luego, en la plantilla están Cuéllar, Lora o Caneda, con el que coincidí desde el principio y al que me une una estrecha amistad… Pero insisto,
en el campo no habrá amigos.