Redacción Deporpress | Suelen repetir con cierta asiduidad los jugadores de los 22 equipos que conforman la Segunda División, que esta categoría de plata es complicada, porque cualquiera puede ganarle a cualquiera, y donde sumar se convierte en un reto difícil. Pónganle otras palabras, pero la esencia viene a ser la misma, una división donde la igualdad se hace patente y donde hasta el equipo que parece más desahuciado puede generarte una mala tarde. Sin embargo, la Segunda División en su temporada 13/14 se está poniendo más difícil que de costumbre. En concreto, más difícil que en los últimos 15 años.
Y es que, la distancia de puntos entre el equipo que ocupa la sexta plaza, última que da derecho a jugar el playoff por el ascenso, y la decimonovena, la que ocuparía el último de los cuatro equipos que descendería a Segunda División B, es de tan solo cinco puntos. Es decir, que en tan solo cinco tantos hay 13 equipos. Solo un año se dio esta circunstancia, la temporada 02/03, cuando en las mismas 19 jornadas que llevamos de esta Liga el Salamanca se situaba sexto con 26 puntos, mientras el Getafe cerraba el descenso con 21. De resto, siempre ha habido ocho o más puntos de diferencia entre los puestos seis al 19 desde que la categoría de plata la forman 22 equipos, en la temporada 97/98.
En el extremo opuesto se sitúa la campaña 98/99, cuando a estas alturas de competición, Las Palmas (sexto clasificado) aventajaba en 17 puntos a la zona de descenso, que entonces ocupaba el Sporting de Gijón con tan solo 15 puntos. La estadística dice que, de media, suele haber unos diez puntos entre estas dos posiciones, cuestión que esta temporada se reduce a la mitad. Es por tanto una de las ligas más competidas de los últimos años, algo que demuestra la cantidad de resultados dispares que se han cosechado en numerosos partidos de esta temporada.