Redacción Deporpress (Girona) | La máxima del fútbol cuando perdonas lo acabas pagando estuvo a punto de cumplirse en el sentido más amplio de la frase si Bruno no hubiese aparecido como un goleador para poner el empate definitivo. Y es que el Tenerife pudo destrozar al Girona en la primera parte con cuatro ocasiones claras que pudieron acabar en gol, pero el cuadro local aprovechó una pájara visitante en el arranque de la segunda mitad para remontar el choque aunque al final el Tenerife se rehízo para acabar arrancando un punto. Al final, el empate quizás sabe a poco por lo que se pudo lograr en la primera, pero toca valorar también el trabajo para lograr un punto y mantener la racha que ahora es de siete partidos sin perder.
El partido empezó con el Tenerife robando para salir presionando adelante. Y las primeras ocasiones llegaron del bando visitante. Ayoze Pérez pondría un centro con el que Aridane solo tenía que decidir dónde ponerla. Sin embargo, su remate flojo lo atrapó Becerra. Pero era un aviso. En el saque de esquina una indecisión deja el balón en la frontal, Chechu dispara y tras tocar en un rival la pelota queda muerta en los pies de Aridane que no falla. Era lo que buscaba el Tenerife. No dejar combinar al Girona y aprovechar las que tuvieran arriba. Pues en nueve minutos ya iban por delante los insulares.
El Tenerife manejaba el tempo del encuentro, con una presión que no era asfixiante pero que sí bloqueaba la creatividad del cuadro local. Ricardo Rodríguez ordenaba cambios tácticos con variaciones en la posición de los locales pero apenas daba resultado. Los de Cervera seguían buscando sus alternativas en ataque, cuando Chechu puse un centro-chut que a punto estuvo de colarse en la meta de Becerra. El balón parado era quizás el mayor peligro de los locales pero el cuadro insular conseguía repeler esas acciones con claridad.
La espalda de la defensa gerundense era un filón y lo sabía Ayoze Pérez, que en los minutos 25 y 26 tuvo dos ocasiones claras para batir a Becerra. La primera tras un robo y tras deshacerse del meta no pudo anotar, quizás algo escorado. En la segunda, un mano a mano donde el portero estuvo más atinado. Gerard tendría la respuesta a los 30 minutos con un cabezazo que atrapo Roberto con agilidad. El Tenerife estaba perdonando y el mayor peligro era que una acción aislada diera al traste con el trabajo que hasta ese momento había realizado casi a la perfección el conjunto de Álvaro Cervera.
Y las ocasiones se sucedían. Sería Chechu el que tuviera la siguiente cuando, tras un centro de Ayoze Pérez, deja pasar Aridane y el jienense empala con fuerza aunque desviado (36’). El temor al empate pudo confirmarse en el minuto 44, cuando un balón en la espalda de la defensa tinerfeñista y Gerard Bordas encaró a Roberto pero el icodense sacó una mano salvadora para enviar a saque de esquina el balón. Una falta posterior donde Timor estrellaría el balón en el larguero sería lo que quedaba de primera parte. Unos 45 minutos donde el Tenerife mereció irse a vestuarios con mucha más ventaja.
Pero el fútbol es así. Así de caprichoso y de castigador. No se había cumplido el primer minuto de la reanudación cuando un disparo desde la frontal se encuentra con la oposición de Roberto pero el rechace lo aprovecha Gerard para establecer el empate. De una primera parte que pudo acabar 0-3, el Tenerife debía deshacer el empate en los 44 minutos restantes. O eso, o evitar que te cayera el segundo. Pero el Tenerife ya no era el mismo. Los locales mejoraron mucho en ataque mientras los visitantes no tenían la misma intensidad que en la primera parte. La banda derecha del Girona estaba haciendo mucho daño y por ahí llegó el segundo gol. Centro de Felipe y Gerard bate a Roberto de disparo raso. Era la puntilla a la mala salida tras el descanso de los de Álvaro Cervera.
Precisamente el ecuatoguineano quería evitar esas llegadas y sobre todo dar frescura al equipo, por lo que introdujo a Aitor Sanz y a Óscar Rico. Esto parecía desnivelar un poco la balanza a favor del Tenerife, pero el cansancio provocaba que las ayudas tardaran mucho más en llegar. Aunque los visitantes eran conscientes de que podían llegar arriba. Borja ponía más dinamita arriba para intentar arañar algo en Montilivi. Y esa constancia tuvo premio. Óscar Rico disparó desde la frontal, el balón rechaza en un defensor y le queda dentro del área a Bruno que puso el empate batiendo por bajo a Becerra. Era el premio a ese trabajo después de la torrija con la que saltó el cuadro insular al césped tras la reanudación.
Desde entonces el Tenerife lo que buscaba claramente era que no llegara el gol de la derrota en intentar pescar en algún error del Girona. Pero nada más se movió hasta el final del encuentro. El empate parecía contentar a ambos después de lo que había pasado durante los 90 minutos y así se llegó al final del choque. Dos partes claramente diferenciadas, se pudo sentenciar en la primera parte y se pudo perder en la segunda, así que el punto sabe a poco sobre todo tras lo transcurrido en la primera mitad. Ahora, a pensar en el derbi. 48 horas para recuperar e intentar llegar lo mejor posible al clásico del fútbol canario.
FICHA TÉCNICA
Girona FC: Becerra; Iván López, Migue, Richy, David García; Matamala, Timor; Gerard (Juanlu 78’), Jandro (Pere Pons 72’), Jofre (Chando 65’); Felipe.
CD Tenerife: Roberto; Raúl Cámara (Borja Pérez 75’), Bruno, Rigo, Raúl Llorente; Chechu, Íñigo Ros (Aitor Sanz 61’), Rivero, Aday Benítez (Óscar Rico 61’); Ayoze, Aridane.
Goles: 0-1 Aridane (7’); 1-1 Gerard (46’); 2-1 Gerard (58’). 2-2 Bruno (78’).
Árbitro: Valdés Aller, del comité Castellano Leonés. Amonestó a Timor (31’) y Jofre (45’) por los locales, además de los visitantes Raúl Cámara (3’) y Aridane (91’).
Incidencias: Partido correspondiente a la decimosexta jornada del Campeonato Nacional de Liga en Segunda División disputado en el Municipal de Montilivi, ante unos 3.000 espectadores.