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Ambición (22-11-2013)

Por @pabloalbelo

En esta vida hay que ser ambiciosos. Hay que querer siempre más e intentar siempre estar mejor. Por norma general es algo que suele ir aparejado a la exigencia, algo que también es positivo siempre que se sepa canalizar. Y eso es algo que sabe hacer perfectamente Álvaro Cervera. Este viernes ha dejado, dentro de una corta y sosegada rueda de prensa, más pinceladas de lo que el técnico espera para este equipo. No hay secreto, no hay truco. Solo quiere que su equipo se supere día a día y que cada vez, pese al mal inicio, vaya asumiendo retos y compromisos para intentar abandonar definitivamente la parte baja de la tabla.

Este viernes ha dejado claro que echó en falta algo más de ambición en los últimos minutos ante el Numancia. El técnico dijo que, después de haber defendido tan bien a un equipo bien armado como el soriano, hubiera deseado que lo suyos fueran a buscar la victoria en Los Pajaritos. Para algunos hubiera sido un suicidio. Para otros quizás valentía. Yo me quedo con la sensación de competitividad que tiene Cervera y que ha conducido también a su equipo. Eso se nota, no solo en el campo, sino también en la predisposición que tienen los futbolistas para estar la semana siguiente disponibles.

Y es que, Bruno y Aridane cometieron el pecado de forzar y de estirar su cuerpo al límite para intentar estar la semana pasada en Soria. Fue imposible. Era mejor descansar para recuperarse a tope, pero la alta competitividad y la sensación (real) de que cualquiera puede robarte el puesto hace que los futbolistas estén siempre en tensión. Eso también es culpa de Cervera, porque ha conseguido tener a 25 futbolistas al cien por cien, no a 11 titulares, cuatro o cinco reservas y diez para rellenar. En esta plantilla todos cuentan. Todos son importantes aunque no hayan jugado ni un minuto. La ambición del técnico llevada a un vestuario. Quizás, uno de los secretos de la era Cervera.