Alejandro Rodríguez (Santa Cruz de Tenerife) | Míster, ¿nos fiamos de alguien más? Decía Pepe Mel en la previa del partido de Copa que esta clase de encuentros les servirá a aquellos futbolistas que no han tenido tantos minutos a lo largo de la temporada. Así, jugadores como Bodiger, Juande, Teto o Marlos formaron parte del once y, en la teoría, debían demostrar su potencial para que el técnico madrileño contara con ellos en Liga.
Ante el Zamora, equipo de Primera RFEF, el Tenerife perpetró un partido acorde a lo que está siendo su temporada, mala. Las notas positivas es que compitió, no encajó y no perdió a domicilio, pero la realidad es que delante tenía a un rival de inferior categoría que les superó en intensidad y en fútbol.
Casi ninguno de los futbolistas que tenían que dar un paso adelante lo dieron. Puede que Teto salvara los muebles tras los primeras 45 minutos, pero ya está. Cantero fue de más a menos, aunque está reapareciendo tras lesión y hay que darle tiempo; lo mismo que Dylan y Álvaro Romero.
De resto, Marlos parecía aportar más en defensa que con balón; Bodiger deambuló por el terreno de juego; Gayà fue expulsado; Juande y Rubén Alves no transmiten seguridad y Yanis Senhadji te deja frío. Para más inri, ni Ethyan ni Alassan tuvieron sus mejores minutos con el primer equipo. Toda esta mezcla dejó un empate a cero en Zamora y, pese a que fue suficiente para pasar, no es la antesala del optimismo.
Al final, Mel dejó en tierra a nueve futbolistas para que estuvieran frescos este domingo en Córdoba. Nueve jugadores que serán titulares en el Nuevo Arcángel y a los que tiene que aferrarse el Tenerife para poder lograr la permanencia. Si bien habrá que ver el resultado, el choque de Copa no invita a pensar en sumar nuevos soldados a la causa. ¿O sí?