Redacción Deporpress | Pepe Mel: «El vestuario es un funeral». El entrenador del CD Tenerife pasó por sala de prensa después de la derrota ante el CD Tenerife para analizar una nueva derrota de su equipo en esta temporada. El técnico blanquiazul destacó que el «vestuario es un funeral» después de este tropiezo en el Carlos Belmonte y añadió que «esto solo se saca trabajando juntos en una misma dirección».
Valoración del partido.- «Un partido en el que hemos estado dubitativos. En las áreas se marca el fútbol y el resultado. Hemos estado bastante perdidos. En la segunda parte tuvimos una mejoría, pero un nuevo error incomprensible le da la ventaja otra vez al Albacete. Son decisiones que nos cuestan puntos. De momento los detalles siempre caen en contra nuestra, y está claro que será por algo. Hay que apretar los dientes y pensar en el siguiente partido».
Dificultades fuera de casa.- «Me preocupa que cuando nos vamos de Tenerife nos cueste llegar. Eso se paga en el fútbol. Tengo que reflexionar sobre muchas cosas. He intentado tranquilizarme para venir a rueda de prensa. Cuando estamos alterados es fácil cometer equivocaciones. Solo nosotros podemos arreglar esto, los once que juegan y el entrenador. En la segunda lo hemos intentado, y merecimos algo más. Si regalas un gol cuando empatas es imposible. Tenemos que aprender que mantener el resultado en esas situaciones es lo más inteligente. Voy a poner todo de mi parte para mejorar los enfrentamientos fuera de casa. Hoy hemos llegado demasiado tarde al partido. La guagua llegó al Carlos Belmonte cuando el partido ya había empezado».
Secuencia final con los aficionados.- «Lo que dicen los aficionados en la grada no tengo porque comentarlo aquí. Todos teníamos que aguantar el chaparrón, incluido yo. Bastante hacen con venir y acompañarnos en los viajes. Lo mínimo que podemos hacer en estas situaciones es aguantar sus quejas. Los jugadores van a sacar esta situación complicada. Tenemos que intentar ayudarles. Yo, en lo personal, me veo capaz de darle un giro. Llevo 25 años en la élite del fútbol, ahora no me voy a asustar por ver una situación comprometida. Sabía que esto no iba a ser un camino de rosas».
Mejoría del equipo.- «Con el cambio de sistema mejoramos. La línea de cinco la instauramos por la solidez que nos dio en varios partidos, pero con el 4231 mejoramos mucho en ataque. Es una lectura clara y no tiene mucha discusión. Habrá que preparar el próximo partido, ya que es crucial. La gente merece más de lo que le estamos dando, aunque a veces se nos olvida que los futbolistas no son máquinas. También sufren cuando las cosas no salen, trabajar una semana y luego no ver resultados es duro».
Cambios en el once.- «En cada rueda de prensa quieren saber por qué han jugado algunos y no otros. En Tenerife se han quedado seis jugadores. Tienen que jugar once y hoy era momento de darle la oportunidad a Tomeu y Maikel. Si un equipo pierde y el entrenador mantiene el once, me gustaría ver qué dirían. Estamos en descenso y si el equipo pierde tengo que dar oportunidades. Tengo que enchufar a todos los jugadores, demostrándoles que pueden jugar en cualquier momento. Somos todos iguales y no tenemos ese futbolista que sobre salga enormemente del resto».
El vestuario.- «Ahora mismo el vestuario es un funeral. Todos somos conscientes de dónde nos estamos metiendo. Será complicado ver la luz, pero tenemos que ir todos juntos; y me refiero a todo el club. Los chicos mañana deben pensar en el Elche, esto para nosotros es historia -mala historia- pero ya no nos da nada pensar en el partido de hoy».
Su motivación.- «Soy entrenador de fútbol, cuando uno firma en un equipo sabe cuáles son las reglas. Voy a ir a entrenar mañana con la misma ilusión de cuando llegué. Debo convencer a los míos de que estamos a tiempo, podemos ser mejores de lo que estamos demostrando. Dicho esto, el parón que hemos tenido nos ha perjudicado. Nos ha matado. Tenemos que recuperar lo que habíamos logrado en las últimas semanas. La jugada del segundo gol ha demostrado que el equipo necesita más oficio. Hay muchas cosas que suman y restan, y debemos aprender a que las que resten se reduzcan».
Gestión.- «Yo estoy todo el día hablando. Espero que a partir del 1 de enero se sienten Mauro, Juan o quién le corresponda a dar las explicaciones pertinentes. A mi no me corresponde».