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Tenerife disfruta de la campeona de Europa

Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) |  Tenerife disfruta de la campeona de Europa. El resultado fue lo de menos en el Heliodoro Rodríguez López, en un partido de mero trámite para las dos selecciones, donde los 21.208 aficionados pudieron volver a disfrutar de la ‘roja’ en la isla, 28 años después de su última visita (1996 ante Eslovaquia). España ofreció espectáculo ante Suiza (3-2), manteniendo su condición de invicto en todas sus visitas a la isla.

El partido tuvo de todo: desde goles hasta protagonismo ‘made in Canarias’. A Pedri solo le faltó el gol, que pudo llegar en un penalti malogrado ante Mvogo, pero que se marchó completando un gran partido y recibiendo el cariño de los suyos. Sí mojó el grancanario Yeremy Pino, que abrió la lata.

Luis de la Fuente revolucionó por completo el once respecto a los elegidos en Copenhague. Con España clasificada y Suiza descendida matemáticamente a la Liga B, el encuentro transcurrió a un ritmo bajo, más propio de un amistoso que de un partido oficial.

Las miradas del público estaban centradas en el de Tegueste, ante la ausencia obligada de Ayoze Pérez por lesión. Por otro lado, Aitor Paredes sumaba sus primeros minutos como jugador de la absoluta.

La ‘roja’ salió al verde del Heliodoro con un 4-2-3-1, con Nico y Yeremy en las alas, mientras que Pedri ejercía de enganche. El tinerfeño ejerció de hilo conductor para conectar la sala de máquinas con la producción ofensiva. Una de las primeras vino en un pase filtrado a Morata, que cada vez que tiraba desmarques al espacio ejercía daño en la zaga suiza.

El carrusel de aproximaciones siguió con intentos lejanos de Olmo y Nico Williams. El 1-0 pudo venir servido en forma de regalo, en una mala salida de los de Murat Yakin, donde la presión alta de España terminó en robo de Pedri, pero el tinerfeño pecó de servicial, buscando sin éxito a Morata cuando lo tenía para definir mano a mano (24’). De nuevo, el centrocampista del Barça y el delantero del Milan conectaron como emisor-receptor, pero el ariete se encontraba con la figura de Mvogo.

A la media hora, llegaba la jugada decisiva para desequilibrar la balanza, en un balón largo que era recogido por Morata, que tiraba un sombrero a los centrales y terminaba siendo derribado en el área por Ricardo Rodríguez para forzar el penalti. El Heliodoro coreó al unísono el nombre de Pedri y el capitán, Morata, le cedía el balón para que pudiera celebrar un gol ante su gente. Sin embargo, el destino quiso que Mvogo adivinara sus intenciones.

No obstante, la jugada siguió para terminar en gol. Primero Nico recogió el rechace y su chut lo sacaba la defensa bajo palos, pero el esférico terminaba finalmente en Yeremy, quien fusilaba para adelantar a la campeona de Europa. Curiosidades del destino, ya que el público reclamaba a su ídolo tinerfeño y la diana terminaba siendo firmada por la autoría de un grancanario.

Con la mínima ventaja, España gestionaba con inteligencia su ventaja ante una Suiza que apenas había puesto a prueba los reflejos de Álex Remiro, quien era prácticamente un espectador más en el recinto de Santa Cruz. Los únicos balones que llegaron a sus aproximaciones terminaron desviados. La más clara fue para Amdouni, quien en el corazón del área se resbaló en el momento justo (41’) para fracasar en el intento de remate.

Antes del asueto, Fabián tuvo ocasión de poner el 2-0, pero no consiguió conectar con éxito en dirección hacia la pelota. El gol con sabor canario del extremo del Villarreal era suficiente para marcharse mandando a vestuarios.

La segunda parte arrancaba con susto. Un error de Paredes propiciaba un dos para uno de Suiza, pero Monteiro se llenaba de balón y su definición terminaba marchándose lamiendo el palo derecho de Robert Sánchez, que había reemplazado a Remiro.

España buscaba agitar el avispero para reanudar la fiesta. Los siguientes en asomarse por las inmediaciones fueron Nico y Fabián, pero no concretaban en la definición. Sin embargo, aunque Suiza estaba basando su juego en cazar contragolpes, un desajuste defensivo propició que Monteiro se zafara de Paredes y definiera de tiro raso ante Robert Sánchez (61’).

El empate no puso en peligro a España, que mantuvo la serenidad para recobrar la ventaja. Un objetivo que no tardó en llegar, ya que Bryan Gil estuvo más listo que nadie dentro del área para ganar un rechace y fusilar a Nvogo (67’).

El 2-1 dejó KO a Suiza, que pudo recibir el golpe definitivo mientras los campeones de Europa tejían su juego de precisión. Primero, en un disparo de Grimaldo que rechazó el guardameta suizo. Y a renglón seguido, Omorodion se quedaba a centímetros de conectar dentro del área. Pedri también probó suerte, con un chut que se iba por encima del larguero. Robert Sánchez puso el corazón en un puño a los presentes, en un centro lateral sin aparente peligro que no lograba atajar, aunque por suerte no encontraba ningún rematador.

A un cuarto de hora del final, llegaba la atronadora ovación de la noche: Pedri era sustituido y recibía el cariño y los aplausos de un Heliodoro entregado.

La fiesta pudo truncarse, puesto que Fabián se equivocaba en un intento de despeje, soltando una patada a destiempo a Sierro que terminaba en el segundo penalti de la noche, primero para los suizos. Bastian Dankert no dudó en señalar la pena máxima y, tras revisión, Zeqiri engañó en su ejecución a Robert Sánchez para poner las tablas.

El 2-2 enfrió el cauce del enfrentamiento. Samu Omorodion estuvo cerca, pero su testarazo salía demasiado centrado. Cuando todo parecía sentenciado, Bryan Zaragoza sacaba su magia dentro del área para sacar un penalti en el tiempo extra, que él mismo se encargaba de transformar con un potente tiro ajustado.

El extremo llegó a tener opciones de doblete, después de que Suiza se fuera con todo arriba a rematar un saque de esquina, en un contragolpe sin portero donde el futbolista del Osasuna se topaba con la oposición defensor cuando el balón miraba hacia la red. Un buen final para un espectáculo de primer nivel. Porque Tenerife también merece disfrutar del mejor deporte.

FICHA TÉCNICA

España (3): Álex Remiro (Robert Sánchez, 46’); Migueza, Cubarsí, Aitor Paredes, Grimaldo; Casadó, Fabián, Pedri (Barrios, 76’), Nico Williams (Bryan Gil, 59’), Yeremy Pino (Bryan Zaragoza, 68’); y Morata (Samu Omorodion, 46’).

Entrenador: Luis de la Fuente.

Suiza (2): Mvogo; Fernandes, Cömert, Muheim, Ricardo Rodríguez; Xhaka (Rieder, 60), Freuler, Ugrinic (Monteiro, 46’), Sohm (Sierro, 60’), Kutesa (Okafor, 72’); y Amdouni (Zeqiri, 46’).

Entrenador: Murat Yakin

Goles: 1-0, Yeremy Pino fusila a Mvogo dentro del área (30’); 1-1, Monteiro define en un disparo raso (61’); 2-1, Bryan Gil caza un rechace dentro del área y fusila a Nvogo (67’); 2-2, Zeqiri de penalti (84’); 3-2, Bryan Zaragoza de penalti (93’).

Árbitro: Bastian Dankert, asistido desde las bandas por Stefan Lupp y René Rohde. Cuarto árbitro: Robert Hartmann. VAR: Benjamin Brand. Amonestó en los locales a Yeremy Pino y Bryan Zaragoza; y a Comert en los visitantes.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la sexta jornada de la Liga A del grupo IV de la Nations League, disputado en el Heliodoro Rodríguez López ante 21.204 espectadores. España jugó con su habitual vestimenta: camiseta y medias rojas, con pantalón azul. Suiza vistió con la indumentaria blanca. Antes del inicio, se guardó un sentido minuto de silencio por las víctimas de la DANA en la Comunidad Valenciana.