Skip to main content Scroll Top

Borja Lasso: «Siempre me sentiré en deuda con el Tenerife»

Redacción Deporpress | Borja Lasso: «Siempre me sentiré en deuda con el Tenerife». El exjugador blanquiazul recuerda su etapa en la isla, así como la pesadilla final en forma de lesión irreparable que terminó con su temprana retirada. En una entrevista concedida a Offsiders, el centrocampista andaluz confesó públicamente por primera vez que sufrió un síndrome compartimental.

Su fichaje por el Tenerife.- “Ya no tenía tantas ofertas como en el año anterior. Las opciones se reducían y aparece el Tenerife, que me llamaba todos los veranos. Me había reunido varias veces con Alfonso Serrano y con Martí. En ese momento estaba Víctor Moreno, que ya me había querido en el Lugo. Era un ambiente más parecido a Sevilla, con muchos jugones… Estaba Milla allí, a quien conocía de enfrentarme en juveniles. Había gente de Andalucía, jugadores jóvenes… Llevaban viniendo a buscarme tres años y decidí que era el momento de ir para allá”.

Caer de pie.- “Fue una experiencia muy buena desde el primer momento, ya que venía de no jugar nada y de no sentirme querido. El club hizo un esfuerzo por mí y llegaba como si fuera un fichaje estrella. Era consciente de que estaba en deuda”.

Debut ante el Nástic.- “Hice un partido que cada vez que lo recuerdo… Llego miércoles o jueves y juego el domingo. Firmaron también a Racic, que luego jugó en el Valencia, pero el fútbol son más cosas (risas). Era un gran jugador. Con Milla, Racic… son de los mejores jugadores con los que he jugado. Hacíamos diabluras. Pegué un tiro al larguero, di una asistencia… Hice tres o cuatro partidos que parecía Maradona. Ni yo me estaba creyendo el nivel que estaba ofreciendo. Luego se asentó la realidad y el equipo estaba más abajo que arriba”.

Caída.- “Nos metimos abajo y yo tampoco me encontraba bien. Echaron al entrenador a final de temporada, acaba la campaña salvándonos… Llegar a mitad de curso a un equipo no es sencillo, ya que tienes que conocer al club, compañeros, a la ciudad y a una isla en este caso. Firmé dos años y medio y me fui aclimatando”.

De Garai a Baraja.- “Me dije que tenía que dar un paso adelante. Firmaron a Garai, un técnico que era de más juego. Empiezo muy bien, al nivel en el que llegué. La gente estaba encantada conmigo. Pude dar un paso adelante en mi carrera. Echaron a Garai para traer a Baraja”.

La grave lesión.- “Eran unos partidos antes de Navidad y, en el partido contra el Alcorcón, recibí una entrada en la que noté algo raro. Un ‘clac’ en el tobillo. Pensaba que era un esguince, no algo grave. Salgo andando. Pido el cambio, me voy al hospital y me hacen pruebas. Fue una fractura de peroné, pero no la típica en la que se queda el tobillo colgando. Era operarse y estar 3-4 meses recuperándose. Nunca me había operado, pero tras hacerlo notaba molestias y mucho dolor. Me operé en Sevilla. No noté buenas sensaciones y llamaba al médico porque no podía ni dormir. Me revisaban y me decían que todo estaba normal. Tenía inflamación, infección en la herida por la cicatriz, que tardó 2-3 meses en cicatrizar. Y justo salta el COVID. Estaba empezando a andar sin muletas, pero mis sensaciones en el tobillo era muy mala. Estaba encerrado en casa, sin fisios, por lo que el parón fue importante”.

Su vuelta a Tenerife.- “Volví a Tenerife porque ya podía hacer ejercicios de recuperación, pero las sensaciones no eran buenas. Acaba la temporada y no juego, así que en vacaciones regresé a Sevilla para seguir con la recuperación. Soy un martillo pilón. Los fisioterapeutas tenían que echarme a casa (ríe). Vuelvo a la pretemporada con muchas ganas, dentro de la última fase, y volví a jugar. No me notaba bien, pero tiré para adelante porque me decían también que iría perdiendo ese miedo”.

Sin el último paso.- “El último paso para encontrarme bien de verdad no lo notaba. Hablo con el club para buscar soluciones por todos lados. Vuelven a operarme, me abren el tobillo para limpiarme, me cierran, vuelven a abrirme para quitarme la placa. Volví a Tenerife para la última fase, pero noto otra vez molestias y falta de movilidad en el tobillo. Así no podía jugar. Hablé con el club y me fui al mejor doctor, que había operado a Cristiano Ronaldo. Me dijo que la única manera era mediante atroscopia para ver si podía ganar movilidad. Me opero en Oporto. No fue tan invasiva la operación, pero seguía sin notarme bien”.

La decisión final.- “Me senté con mi familia y mi representante para comentarles que no tenía sentido. No solo me estaba afectando a nivel futbolístico. Además, estaba el COVID de por medio y no podía tener contacto con nadie. Todo eso me dio también un conocimiento brutal de mí. Hay más vida, así que decidí dejarlo, ya que me estaba afectando demasiado. Me reuní con el Tenerife y lo entendieron, dándoles una pena enorme.

Su adiós al fútbol y al Tenerife.- “Tenía un buen contrato también, así que también había conflicto porque cada uno miraba por lo suyo. Yo hice todo lo que estuvo en mi mano. Pero tengo que decir que el Tenerife se portó espectacularmente conmigo. Me hicieron una despedida espectacular, junto a toda la plantilla, presidente, afición… Siempre me sentiré en deuda porque llegué allí con muchas expectativas. Vieron una parte de mí, pero no una temporada completar para exponer mi fútbol o vivir algo bonito con ellos, como luchar por un ascenso. Fue una pena porque tuve una conexión bastante bonita con ellos. Y me retiré con 27 años, a dos semanas de cumplir los 28”.

Síndrome compartimental.- “Nunca lo he dicho públicamente, pero tuve un síndrome compartimental. Eso hace que tu sistema se colapse y no le llegue información a tu tobillo. Es algo nervioso, pero que afecta a todo. Se crea una retroacción tan grande en todos los compartimentos que llega a todos los tobillos. Te abren el gemelo y tocan esa parte para a partir de ahí que vuelva a oxigenar todo, llegando la sangre y la información, pero se hace a la semana o 2-3 días o te pegas meses como yo, buscando qué es. Es como si se pudriera todo y afecta a una movilidad que ya no regenerase. No gangrena, pero sí es el punto anterior. Por suerte, había estudiado y acabado mi carrera de periodismo, así que sabía que podía continuar con mi vida de otra manera”.