Alejandro Rodríguez (Santa Cruz de Tenerife) | El Tenerife sufre y empieza a creer. Picando piedra, así logró el Tenerife su segundo triunfo liguero de la temporada. En un partido sin brillo en muchos momentos y con sufrimiento al final, un solitario gol de Rubén Alves en la primera parte fue suficiente para batir al Mirandés (1-0). Con un equipo más sólido, los blanquiazules suman cuatro de los últimos seis puntos. Ni Roma ni la permanencia se consiguieron en un día.
No empezó el partido de la mejor manera para el representativo, pues fue el Mirandés quien dominó el esférico en los compases iniciales. Así llegó el primer acercamiento jabato, en un centro desde línea de fondo que Mellot desvió a córner. El Heliodoro se temía lo peor al ver cómo los insulares estaban sometidos a la juventud y energía rojinegra.
Sin embargo, quien avisó con más seriedad fue el Tenerife a los ocho minutos. Un robo de Enric Gallego dejó a Luismi Cruz solo delante de Raúl Fernández y, tras conducir quizás en exceso, el portero detuvo el disparo del extremo. No fue gol, pero la ocasión sirvió de despertador para los blanquiazules.
Poco después fue el propio Gallego quien estuvo cerca de abrir el marcador, pero su cabezazo se marchó alto. Casi sin quererlo, el Tenerife controló el juego a través de la posesión, reduciendo el ritmo de partido. Al final, el once tinerfeñista está diseñado más para destruir que para construir.
Si bien el Mirandés amenazó con percutir a la espalda de los centrales del Tenerife, a la media hora llegó el primer gol del partido. En una jugada de estrategia, el centro de Luismi Cruz llegó a Diarra al segundo palo que, sobre la línea de fondo, cedió atrás para que Rubén Alves se estrenara como goleador.
El tanto local, muy celebrado por el Heliodoro, desesperó a un Mirandés que no está en la situación crítica de su rival. Sea como sea, los de Pepe Mel se dedicaron a no perder el esférico hasta que llegó el descanso. El Tenerife no jugó como el Barça de Flick, pero era lo que había que hacer. De abajo se sale picando piedra.
Arrancó con más mordiente el Mirandés la segunda mitad, recuperando rápido el balón y metiendo a los blanquiazules en su área casi desde el inicio. De ello nacieron un disparo de Reina que se marchó alto y un mano a mano de Izeta que desvió Salvi aunque, en este caso, era fuera de juego.
El Tenerife logró sacudirse la presión jabata para, al menos, salir de su campo y acercarse a las inmediaciones de la meta visitante. Recuperada la dinámica del primer tiempo, lo esencial para el representativo era no cometer errores. Como ejemplo, un fallo en salida de pelota que propició un disparo de Panichelli desde la frontal que Salvi mandó a córner.
El paso del tiempo y los cambios enfriaron el partido, algo que vino bien al Tenerife, el equipo que iba por delante y el que más necesitaba la victoria. De los suplentes, quien entró con más chispa fue Teto pese a llevar más de un mes de baja, dando soluciones a sus compañeros y poniendo un pase al que Yanis no pudo llegar para el 2-0.
Además, el encuentro se detuvo nuevamente en el 84’ por la lesión del árbitro Rubén Ávalos Barrera, percance que aprovecharon ambos equipos para tener un ‘mini tiempo muerto’. El cambio de colegiado duró varios minutos y, de vuelta a la acción, el encuentro se volcó sobre la portería de Salvi Carrasco.
Eso sí, el acoso del Mirandés se tradujo, más bien, en su intensidad, como demuestra la roja directa a Dadie en el 96’. Sufriendo tras un remate de cabeza que sacó León bajo palos, el pitido final permitió que el Heliodoro disfrutara de la segunda victoria de la temporada. Partido correcto y serio de un Tenerife que ganó sin brillo, pero ganó. La situación, ahora, es menor crítica que hace unas horas.
FICHA TÉCNICA:
CD Tenerife (1): Salvi Carrasco; Mellot, Gayà, Rubén Alves (Adri Pérez, 78’), José León, Medrano (David Rguez., 93’); Sergio González, Diarra, Aarón (Teto, 70’); Luismi Cruz (Maikel Mesa, 93’) y Enric Gallego (Yanis, 70’)
Entrenador: Pepe Mel
CD Mirandés (0): Raúl Fernández; Rincón, (Homenchenko, 73′) Juan G., Egiluz (Joel Roca, 58’), Tomeo, J. Alonso (Ander Martín, 75′); Reina (Dadie, 73′), Gorrotxa, Lachuer (Parada, 58’); Izeta y Panichelli.
Entrenador: Darío Navarro, segundo de Alessio Lisci.
Goles: 1-0, Rubén Alves remata a placer, dentro del área pequeña, un pase de cabeza de Diarra (29’).
Árbitros: Ávalos Barrera (comité catalán), asistido en las bandas por Valencia López y Vigo Gatius (ambos comité catalán). El cuarto árbitro será García Riesgo (comité asturiano). VAR: López Toca (comité cántabro). Amonestó al local Diarra y a los visitantes Rincón, Lachuer, Egiluz. Dadie vio la tarjeta roja directa en el descuento. Se lesionó Ávalos Barrera en el 83’, pasando a ser el cuarto árbitro quien pitó desde el terreno de juego el final del choque.
Incidencias: Partido correspondiente a la 13ª jornada de la Liga Hypermotion disputado en el Heliodoro Rodríguez López, Santa Cruz de Tenerife, ante 14.897 espectadores. Ambos equipos vistieron con sus primeras equipaciones, el CD Tenerife de camisera blanca y pantalón azul; mientras que el CD Mirandés vistió con camiseta roja y pantalón negro. A la salida de los jugadores sonó el himno de la Comunidad Valenciana y, antes del partido, se guardó un minuto de silencio por las víctimas de la DANA.