Redacción Deporpress | Nuevo problema en la enfermería del Tenerife. Siguen cayendo lesionados los jugadores blanquiazul. En la rueda de prensa previa al partido contra el Cartagena, Pepe Mel confirmó que Juande ha sufrido un esguince de grado uno y es duda para el choque. Pese a ello, no quiere excusas. «Si un jugador no está, hay otro», indica el técnico.
Los lesionados: «Maikel Mesa ha entrenado bien los dos últimos días, Adrián Guerrero tuvo una neumonía, algo que lleva su proceso y no estará ante el Cartagena. Luego hay jugadores que tenemos en duda. Mañana tenemos una pequeña movilidad en el estadio y tomaremos la decisión».
Juande: «Ha tenido un problema en un tobillo y mañana veremos a ver. Vamos al estadio por la gente por la que tenemos dudas. En uno de los primeros entrenamientos de la semana se torció el tobillo y tiene un esguince de grado uno».
¿Le preocupa tantos lesionados?: «Nosotros hemos cambiado la forma de entrenar. Eso no quiere decir que lo que estuviera haciendo Óscar estuviera mal, ni mucho menos. Nosotros, cuando apretamos un poquito, hay gente que se nos cae, y eso nos hace medir un poco lo que tenemos que hacer.
Teto: «Yo espero que lo de Teto sea benigno en cuanto a semanas que estará fuera. Si fueran dos semanas estaría muy contento, si fueran tres, menos, aunque también pueden ser cuatro».
¿Mala suerte?: «Nosotros no debemos de llamar a la negatividad. Esto es un juego y a veces tienes más o menos suerte. Algo que tenido claro desde que soy entrenador es que, si un jugador no está, hay otro. Ante las bajas jugarán futbolistas de la cantera y otros que han participado menos. Lo importante es que el equipo rinda y afronte con actitud el partido del Cartagena, pues tenemos que sumar de tres ya».
Dylan: «Está en la enfermería y hay que esperar. Si dios quiere, el lunes está con el grupo entrenando. Es una buena noticia porque tendremos un jugador más».
Aitor Sanz: «Eso va con la lentitud que tiene una lesión así. A mí me gustaría que los refuerzos de invierno fuesen Amo y Aitor Sanz. Al cien por cien nos darían un salto de calidad. Hay que tener paciencia y que se recuperen bien. Si entran y luego tiene que salir sería fatal».