Redacción Deporpress | Pozas: «Cuando uno entra en la tormenta, tiene que tener capitanes que sepan navegar en ella». El director general del Tenerife habló en Deportes COPE Tenerife para repasar la actualidad blanquiazul. Explicando que la salida de Alba Aula fue personal, Pozas defiende el modelo de gestión del representativo, indicando que se ha fallado «en las decisiones». Confiando en que Pepe Mel logre revertir la situación deportiva, indica que, para una venta del club, tiene que llegar un comprador que satisfaga las demandas del vendedor.
Salida de Alba Aula: «No tengo nada que decir, pues es una decisión personal. Por el trabajo que ha desarrollado, tengo que darle la enhorabuena a todo lo que ha aportado y su profesional desde el minuto uno. La decisión es personal y yo ahí no entro. No sé si a ella le afectó la situación actual, aunque todo este tipo de situaciones nos afectan a todo, no solo a ella. Son situaciones en la que ninguno queremos estar inmersas, pero se están produciendo y hay que llevarlas con la mejor dignidad. Lo importante es que el equipo siga avanzando, que Pepe Mel siga haciendo el trabajo por el que ha sido contrato, para mejorar los resultados deportivos».
Su sustituto: «Siempre son situaciones transitorias. Para eso están los propietarios y accionistas, para colocar personas de su misma valía. Es una cuestión más de accionistas que de consejo. Yo siento que ella haya abandonado el consejo por su talante. Entiendo que la decisión de su sustituto o sustituta se hará pronto. Garrido está viendo quienes son los candidatos, que reúnan unas características parecidas. Esa persona debe ser licenciada en Derecho y con experiencia. En esa línea, en una semana estará otra persona que deberá ser ratificada en diciembre. Hasta entonces, el mismo consejero podría hacer su función».
Situación delicada del club: «Cuando uno entra en la tormenta, tiene que tener capitanes que sepan navegar en ella, y aquí estamos varios de esos. Tenemos una jornada muy decisiva esta semana».
Una posible venta de Garrido: «Cuando las cosas se hacen de forma natural y no se está enrabiando, en ese proceso de compraventa no tiene por qué haber problemas. Hay que gente que está interviniendo con apreciaciones personales, y eso no crea el mejor clima. Si eso se deja y llega un inversor que acepta las condiciones que quiera el vendedor, pues no habría ningún problema. Es más el dejar que las cosas vayan sucediendo de forma natural, más de que esté todo el día todo el mundo dando opiniones al respecto. Eso incluso puede retrasar esas operaciones».
La manifestación en contra del modelo del club: «Yo lo respeto totalmente, pero solo comparto parte de eso. Hay una situación deportiva que no es la que nadie quiere, pero eso no quiere decir que el modelo no sea el adecuado, sino que no se ha acertado. Otra cuestión es que se incluya la gestión normal de la entidad. Ahí no puedo estar más en contra. Aquí hay un montón de profesionales que trabajan día a día, también crecen patrocinios e ingresos, y los abonados han respondido a la llamada del club. El meter en una situación deportiva a una entidad que mueve 19 millones de euros y con un día a día con reuniones constantes, no es justo. Al final se está poniendo en tela de juicio la labor de muchos profesionales»
El dinero invertido: «El límite salarial es superior al del año pasado, y esos esfuerzos que se han hecho quedan reflejados. El resultado hasta ahora de la inversión no está siendo el esperado, pero eso son decisiones. Si estuviéramos cuartos diríamos que qué buena inversión se ha hecho. Eso no es una gestión, son decisiones que se han tomado siguiendo el mismo modelo. Hay un grupo que son los que toman las decisiones. El resultado no es el adecuado. Ojalá que, con los mismos jugadores, pues yo estoy convencido de que Pepe Mel hará su trabajo, se pueda revertir esa situación».
El modelo del club: «Hay que interpretar las cosas. Cuando se habla de modelo de gestión, se habla de resultados. Este modelo es el mismo que el del año pasado. Ese modelo en la parcela deportiva no ha funcionado, pues al final es una cuestión de resultados. Aun así, con el mismo modelo y con los mismos criterios estábamos arriba en la clasificación, y nadie criticaba el modelo».
Cordero y Ramis no quisieron seguir: «Aquí cada uno tiene sus razones. Juan Carlos Cordero no quiso estar, pues él tiene un modelo que no encaja. Eso puede pasar. Los profesionales que nos dedicamos a esto tenemos que enfrentarnos a situaciones complejas, donde hay presidentes que se meten en todos los charcos y otras situaciones con presidentes que están en un país extranjero. Si no estás de acuerdo con eso, te sientas y te vas; y vendrá otra persona que encaje mejor con el modelo».
Las cuentas del club: «No tengo más remedido que tenerlas claras, pues hay veces que se dicen cosas sin ningún tipo de conocimiento. El Tenerife tiene dos auditorías, una ahora y otra en diciembre. Lo habremos hecho mejor o peor, pero las cuentas del club están ahí. Todos los movimientos y contratos que se firman están en la plataforma de la Liga. Que nadie duda de eso. Otra cuestión es que la contratación haya sido la adecuada, pero que nadie ponga en duda la honestidad de las personas que estamos aquí».