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El Heliodoro pulsa el botón del pánico

Alejandro Rodríguez (Santa Cruz de Tenerife) | El Heliodoro pulsa el botón del pánico. Un punto de doce posibles. Ese es el balance del conjunto blanquiazul en este inicio de Liga. Si bien ante Almería y Cádiz hubo mejores sensaciones, contra el Racing de Santander volvieron los fantasmas. Incapaces de generar juego, los insulares se desvanecieron completamente con el 0-1. Al final, cánticos contra Garrido y la directiva en un percepción de auténtico terror.

Hizo el amago el representativo de empezar sin la tensión suficiente, pues el Racing se hizo dueño del balón desde el primer momento. Sin embargo, la intensidad llegó pronto a los jugadores tinerfeñistas y, tras un disparo de Andrés Martín en el 7’ que se marchó fuera, los de Óscar Cano controlaron el esférico.

Con mucho protagonismo de David Rodríguez por la banda izquierda, el mal del Tenerife fue no terminar de culminar las jugadas. Como ejemplo, una carrera de Waldo para poner un centro al que Mellot llegó forzado.

Poco después, los locales iban a dar un primer zarpazo serio, tanto como para acabar la jugada en gol de Maikel Mesa. Eso sí, tras consultarlo (bastante) con el VAR, la tecnología decretó fuera de juego del lateral francés en el pase en profundidad de Diarra.

Lejos de revelar al Tenerife, el tanto anulado despertó a un Racing que había hibernado durante los últimos minutos. Pese a no crear excesivo peligro, los cántabros presionaron la pobre salida de balón tinerfeña y rondaron el área de Salvi Carrasco, obligando al portero a intervenir en un disparo de Saúl García.

Un parón por atención médica a David acabó sin contratiempo pero sin un cambio en la dinámica del choque. El Tenerife optaba por el balón en largo mientras el Racing sufría para abrir huecos en la defensa blanquiazul. Los dos únicos acercamientos del representativo, un remate forzado de Rubén Alves a balón parado y un disparo centrado de Waldo que despejó Ezkieta.

Antes del descanso, los avisos del Racing hicieron dudar al Heliodoro, con la fortuna de que el árbitro pitó el final de la primera parte antes de que la cosa pasara a mayores. En resumen, 0-0 y poco fútbol en Santa Cruz.

Parecía imposible, pero la segunda mitad empezó con más hastío que la anterior. Para alegría de los aficionados, esto no duró mucho y el choque dio un giro de 180 grados para convertirse en un pequeño correcalles. Con más espacios, una carrera larga de Waldo con posterior remate de Ángel encendió a la grada. No obstante, la jugada siguiente fue una parada de Salvi que evitó el 0-1.

Es bien sabido que a los entrenadores no les gustan los encuentros de ida y vuelta, y es por ello que tanto Óscar Cano como José Alberto movieron el árbol a la hora de juego. Decisiva fue la entrada de Juan Carlos Arana, que avisó con una potente volea en su primer contacto con el balón. El segundo, en el 64’, fue para definir por bajo tras un gran pase filtrado de Andrés Martín. Sin hacer mucho el Racing, ya estaba por delante.

El tanto encajado dejó tocados a los blanquiazules, y a punto estuvieron de hundirse. Un minuto después, Andrés se quedó mano a mano con Salvi, pero el extremo quiso adornarse y desperdició una (clarísima) oportunidad de poner el 0-2. Se impacientaba el Heliodoro ante la posibilidad de verse con un punto de doce posibles.

Si bien es cierto que el Tenerife pasó a tener un poco más en balón, las imprecisiones se hicieron dueñas de los jugadores locales. Además, la única baza ofensiva era un Luismi Cruz encaprichado en hacer la jugada por su cuenta.

A falta de diez minutos, lo cierto es que el empate parecía una utopía, sensación que estaba en una grada que empezaba a cantar ‘Garrido, vete ya’ y ‘Tenerife sí, directiva no’. Todo parecía encaminado a una derrota de un Tenerife derruido, pero la expulsión de Saúl García en el 85’ abrió un hilo de esperanza.

Los locales empujaron más con corazón que ideas, y aun así tuvieron una llegada con peligro, pero Enric Gallego no conectó un centro de Cantero. De resto, balones al área a la desesperada y algún córner en el que no se obró el milagro (remate de Yanis), cesando todo con el pitido final que activó oficialmente el botón del pánico en la isla.

FICHA TÉCNICA

CD Tenerife (0): Salvi Carrasco; Mellot, Juande, Rubén Alves (José León, 72′), David Rodríguez; Sergio González (Yanis Senhadji, 84′), Diarra; Luismi, Waldo (Teto, 72′), Maikel Mesa (Cantero, 60′) y Ángel (Enric Gallego, 60′).

Entrenador: Óscar Cano.

Real Racing Club de Santander (1): Jokin Ezkieta; Michelin, Manu H., Montero, Saúl García; Aldasoro, Unai Vencedor; Íñigo Vicente (Pol Moreno, 88′), Pablo Rodríguez (Lago Junior, 46′) (Íñigo, 88′) , Andrés Martín (Suleiman, 77′) y Karrikaburu (Arana, 61′).

Entrenador: José Alberto López.

Goles: 0-1, Arana define por bajo tras un pase filtrado de Andrés (64’)

Árbitro: Iosu Galech Apezteguía (Comité navarro), asistido desde las bandas por Marcos Barroso Galán y Álvaro González Narváez. Cuarto árbitro: Olatz Rivera Olmedo. VAR: Luis Mario Milla Alvendiz (Comité andaluz). Amonestó a los locales David Rodríguez y Enric Gallego; y a los visitantes Saúl García, por partida doble, Arana y Vencedor. El VAR anuló un gol a Maikel Mesa en el 16′ por fuera de juego.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la cuarta jornada de LaLiga Hypermotion, disputado en el Heliodoro Rodríguez López ante 15.284 espectadores. El Tenerife vistió con su primera equipación, camiseta roja y pantalón azul; mientras que el Racing de Santander vistió totalmente de verde.