Redacción Deporpress | Rubén Alves, decimoséptimo de Brasil. El jugador carioca se une a la lista de jugadores naturales del país ubicado en América del Sur, que visten la camiseta del Tenerife. El zaguero continúa una tradición que ha contado con diferentes exponentes y resultados dispares.
Dos nombres propios ocupan un lugar centenario en la historia del Tenerife: Barata y Guina. El ariete defendió la elástica del representativo durante cuatro campañas -con un ascenso a la élite-, dejando un grato recuerdo y una ingente calidad de goles para los intereses de la entidad insular. Precisamente, su figura también dio lugar al estallido del ‘caso Barata’, cuando Ruiz de Lopera denunció la victoria de los de Rafa Benítez ante los verdiblancos (0-2), dentro de una férrea pugna por ascender a Primera, por alineación indebida del delantero. Después de diez días de incertidumbre, con batallas en los despachos por demostrar su inocencia, jugador y club respiraban aliviados tras hacerse justicia.
Su compatriota Guina también dejó una huella imborrable en la isla. Jugó tres campañas entre 1987 y 1990, sumando un ascenso a Primera y finalizando su etapa en la máxima división del fútbol español. El centrocampista paró el contador en 112 partidos.
El prestigio de los futbolistas brasileños se vio reflejado con las dos mayores ventadas del Tenerife en su historia. André Luiz aterrizó en la isla a cambio de 1.000 millones de pesetas, siendo vendido posteriormente al PSG por 11M€, después de que el Marsella no hiciese efectiva la opción de compra. Por otro lado, en el verano del 2000, Emerson era vendido al Deportivo por un montante de 9,6M€, después de haberlo comprado al Middlesbrough por 6,4M€ dos años antes.
A principios de 2000, en Segunda División, el Tenerife contó en su eje central con la figura de César Belli. Sumó tres campañas antes de coger el equipaje de vuelta a su país natal.
Un paso testimonial y no de grato recuerdo dejaron futbolistas como Cocito, Dinei, Igor de Souza, William Fabro, Paulo Roberto, Dimitri del Gobo, Rogerinho, Leandro, Tarcisio Moura o Gustavo Rodrigues.
Especialmente reseñable fue el caso de Marcelo Santos. El vicepresidente del Tenerife, Abelardo de la Calle, vaticinó que “será el pichichi de Segunda División” en la presentación del delantero, añadiendo además que “en Brasil le conocen como el Romario de los Pobres”. Nada más lejos de la realidad. Solo jugó 52 minutos, repartido en cuatro comparecencias.