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Así vimos a los blanquiazules ante el Alavés

Redacción Deporpress | Así vimos a los blanquiazules ante el Alavés. Óscar Cano apostó por un equipo bastante competitivo ante un contrincante de Primera, consciente de que era una buena piedra de toque de cara al inicio de Liga. Los blanquiazules ofrecieron una sobria imagen en la primera prueba del ‘stage’ en El Albir.

Tomeu Nadal.- Resolvió el trabajo y se mostró seguro durante los 45 minutos que estuvo sobre el césped.

Mellot.- Resolvió pese a no tenerlo sencillo, pues le tocó medirse a uno de los jugadores más diferenciales del Alavés: Luis Rioja. Cumplió de sobra atrás. En ataque, pudo prodigarse menos.

Juande.- Cumplió en el eje defensivo, donde parece contar con la confianza del entrenador. Y sumó en la estrategia, mostrando su poderío aéreo con un gol.

Sergio González.- Sobrio, sin complicaciones y ejerciendo como líder en defensa. Un valor seguro, no solo por su polivalencia.

Guerrero.- El lateral catalán cumplió sobre el verde en El Albir. Atrás estuvo seguro, aunque falta por ver su fase ofensiva, a la hora de ver si es capaz de igualar el recorrido de Nacho o Medrano.

Bodiger.- El mediocentro galo sigue sin dar ese paso adelante. Pasó desapercibido en la sala de máquinas de los de Óscar Cano. En el gol de Villalibre, pierde el salto con el ariete babazorro.

Corredera.- Es el jugador ‘diferente’ del Tenerife en el centro del campo. Aporta trabajo y tiene la calidad necesaria para dar el temple al juego del equipo.

Luismi Cruz.- Cuando el esférico pasa por él, pasan cosas. Es un generador de oportunidades y, además, ha tomado los mandos a balón parado –con muy buenos resultados-. Además, asistió a Juande en el gol.

Waldo Rubio.- Su explosividad le permitió ganar algún duelo por el carril, así como plantarse mano a mano ante Sivera, donde no pudo resolver entre los tres palos. En estático, le cuesta más.

Maikel Mesa.- Una carta de presentación positiva. El lagunero salió con ganas de mostrarse, bajando mucho a campo contrario para dar apoyos y ofreciendo una de sus grandes cualidades: su facilidad para pisar área contraria. Tuvo una gran ocasión en la primera parte, donde solo la estirada de Sivera evitó su primer tanto con los insulares.

Ángel.- Siempre está. No pudo conectar bien un balón en una clara ocasión en la primera mitad, pero supone un incordio para las defensas rivales.

Diarra.- El maliense sigue dejando detalles en esta pretemporada. Un ‘todocampista’ que no se arruga, aseado con balón y currante sin el mismo. Además, su capacidad para pisar área contraria le llevó a estar a punto de marcar, en una peinada donde solo Sivera evitó el gol.

 

Gallego.- Ingresó en la segunda mitad, aportando trabajo y más como ‘fijador’ de centrales. Combinó, pero no tuvo ocasiones para ver portería.

Salvi Carrasco.- Poco pudo hacer en el primer gol de los babazorros, en una falta magistral donde solo pudo verlo con la mirada. No obstante, pudo hacer más en el segundo tanto, en un testarazo de Villalibre que le dobla las manos antes de alojarse en la red.

David.- El canterano está dispuesto a ganarse el puesto. Concentrado y con personalidad desde que entró, no tuvo miedo y se mostró voluntarioso, tapando bien en defensa y también dejándose ver en ataque.

Teto.- El canterano entró con muchas ganas y decisión. Ya asentado en el primer equipo, y con un estilo más propositivo, puede ser el año de su consagración.

Cantero.- Supone la alternativa natural a Waldo Rubio, con unas características parecidas por su explosividad y capacidad para correr al espacio. Lo intentó mucho en la recta final del choque.

Gayá.- Partido sobrio en la retaguardia. Llegado como ‘parche’ tras la lesión de Amo, queda por verlo regularmente para ver cómo responde en seguridad y contundencia defensiva.

Adri Pérez.- Fichado para el ‘B’, continúa mostrando unas sensaciones bastante positivas. Nada más entrar, mostró su potencia en la conducción con una aseada salida de balón.

Ethyan.- Entró a pocos minutos de la conclusión. Sin tiempo para valoración.

Jesús.- El canterano es capaz de defenderse por los dos carriles, lo cual da muestras de su polivalencia. Además, nunca se ahora ningún esfuerzo.