Redacción Deporpress | Ángel: «Si puedo retirarme con otro ascenso, sería de las personas más felices de la tierra». El jugador del CD Tenerife se pasó por los micrófonos de COPE Tenerife, en donde demostró su ambición y hambre en su segunda etapa en la isla. El ariete habló sobre su rol secundario, su relación con Gallego y, también, sobre su propósito cuando firmó en el representativo. «Cuando firmé aquí, no era para estar en tierra de nadie o alejados del playoff». Con tres años más de contrato, tiene claro su objetivo: firmar su segundo ascenso con el equipo de su tierra antes de colgar las botas.
Mano a mano ante el Huesca.- “Estoy un poco fastidiado por la ocasión, ya que pude darle los tres puntos al equipo. A veces entran, pero en otras no. Le he dado muchas vueltas, desde la madrugada, cuando te pones a pensar si tenía que haberle pegado de otra forma, aguantar más… Al final del partido, hablé con el portero y le dije que se me había quedado de pie y que yo pensaba que se iba a tirar. Él me contestó que me había visto mucho, que sabía cómo jugaba y que sabía que tenía que aguantar. Cuando uno marca, lo ve repetido 200 veces. Pero cuando fallas generalmente no lo miras, aunque esta vez sí lo miré en el resumen. Saco la lectura positiva y es que tuve una ocasión, que podría repetir la siguiente semana y que esta vez tendré que meter. Me preocupa más cuando me pego todo el partido corriendo y no tengo ocasiones”.
Jugar da confianza.- “Cuando uno juega más, tiene esa confianza. De esas que dices que si me cae, la meto. Cuando lo haces desde el banquillo y dispones de menos minutos es como que debes buscarla más a la desesperada, antes de depender de la calidad de los compañeros para que me llegue. Parte de mi carrera ha sido saliendo del banquillo y marcar, aunque uno siempre quiere ser titular”.
Pocas titularidades en la isla.- “Sí, son pocas. Uno siempre quiere jugar. Este año no estoy teniendo esa frecuencia porque el entrenador ha decidido apostar más por Enric o por otro estilo de jugador. Es quien decide y uno debe estar preparado para cuando llegue el momento. Por supuesto que uno no está contento, pero cuando juego trato de ganarme esa titularidad”.
Formar dupla con Gallego.- “Los entiendo (a la afición, sobre jugar con dos puntas). Formé muchas veces con él en el Getafe. En los entrenamientos, se lo digo. Cuando empecé a jugar de manera más habitual coincidió con su lesión. O con el Zaragoza, que estábamos los dos y me expulsan. Cuando hemos participado ambos, ha habido también mala suerte, sucediendo cosas que han impedido demostrar que podemos hacerlo juntos. Con él, me siento muy a gusto. Al revés, hay una bonita amistad desde hace muchos años. Me siento bien con él dentro y fuera del campo. Este año ha tocado así y toca aceptarlo. El mano a mano del otro día vino de un pase al hueco suyo. Estaba cabizbajo en el vestuario y él me daba ánimos. Es como que hemos tenido mala suerte juntos”.
Dos perfiles muy distintos.- “No hace falta ser entrenador para saber que es diferente que juegue Gallego o lo haga yo. Es muy diferente a mí en juego, en físico, en todo. Él aguanta bien de espaldas, con mejor juego directo. Yo juego más fluido, de correr al espacio y buscar el espacio para buscar el gol. El sistema de juego tiene que variar en función de si juega uno u otro”.
En tierra de nadie.- “Cuando firme aquí no era para estar en tierra de nadie o alejado del playoff. O intentar que ganar 3-4 partidos para estar entre los mejores. Tanto yo como todo el mundo queríamos estar entre los mejores. Por supuesto que hay tiempo y todo puede pasar. Queremos ganar varios partidos para que no pase nada raro y que nos acerque para ilusionarnos, llegando al final con opciones”.
Sin ningún reproche a la afición.- “No es lo mismo ir al Helidoro siendo primero que undécimo. Siempre ha sido así. No somos el único club que es diferente. Cuando vas bien, el campo se llenará más. A pesar de ello, había un montón de gente en Santander animándonos y, al final del partido, aplaudiéndonos. No podemos quejarnos absolutamente de nada porque siempre han estado con nosotros, haya más o menos cantidad. Es más, cuando voy por la calle, me animan y me consuelan para seguir adelante. Eso no ha cambiado respecto al principio de temporada. Chapó por ellos. Pero obviamente, cuando el equipo va primero, va a estar más lleno. Solo hay que ver que a principios de curso éramos sobre unos 20.000 y frente al Huesca sobre 13.000, pero es así en todos lados”.
Sentido de la responsabilidad.- “La sensación es de que has fallado. Sabemos que en el fútbol a veces se gana y en otras se pierde, pero siempre debe competirse. Cuando se hace, los resultados llegan. Siempre hay que dar la cara porque la gente tiene que ver ese esfuerzo”.
Su reto, luchar por el ascenso.- “Tengo tres años aquí: 1+2. Si pudiera retirarme con un ascenso del Tenerife, sería de las personas más felices de la tierra. Cuando uno es profesional, quiere competir contra los mejores, luego jugar en Europa y, por último, un título. Uno de los grandes premios con sería ascender otra vez a Primera División con el Tenerife”.