Alejandro Rodríguez | El Lenovo Tenerife juega con fuego y gana en un ‘thriller’. Victoria de mérito del conjunto aurinegro frente a un Hapoel Jerusalem que, siendo uno de los favoritos al título, ya les ganó en el último enfrentamiento. Pese a tener una renta de 15 tantos en el tercer cuarto, los de Txus Vidorreta volvieron a sufrir hasta el último instante. En un final de infarto, los laguneros sellaron un valioso triunfo 95-92 frente a su público.
Empezó con mucho ritmo el partido en el que ambos equipos buscaron anotar rápido. Así, los visitantes atacaron la pintura y cosecharon la mayoría de sus puntos en la pintura (10-11). Conociendo el fallo, los canaristas apretaron los dientes para cerrar los caminos al aro y frenar la ofensiva rival. En el otro lado, un triple de Aaron Doornekamp les dio su primera ventaja (13-11).
De la mano de Marcelinho Huertas, el CB Canarias continuó practicando un buen baloncesto basado en el pick’n roll con sus interiores. Mientras los jugadores hacían frente a las embestidas israelíes, el público del Santiago Martín tenía su particular lucha con los árbitros. Al final, 24-21 al término del primer cuarto.
El segundo periodo arrancó con un desacierto general hasta que Edgar Vicedo abrió la veda con un lanzamiento exterior (27-21). Bajando el poderío anotador, las defensas se adueñaron del choque, especialmente la de un Hapoel Jerusalem que se acercó a dos puntos y obligó a Txus Vidorreta a pedir tiempo muerto.
La reacción surtió efecto y, dos canastas después, fue el técnico israelí el que decidió parar (33-30). Lejos de beneficiar a los suyos, a la vuelta se encontraron con la mejor versión del Lenovo Tenerife. Un triple de Bruno Fitipaldo y dos lanzamientos consecutivos de Huertas pusieron el +9, una renta que aumentó hasta los doce tantos tras un acierto de Joan Sastre sobre la bocina del descanso (46-34).
Los aurinegros volvieron a salir enchufados en el tercer periodo, atacando constantemente el aro para conseguir o canastas o tiros libres. Así mantuvieron la ventaja durante muchos minutos, pero llegó la típica pájara canarista de las segundas partes. Errando en los lanzamientos y sin cerrar el rebote defensivo, los visitantes fueron acercándose poco a poco.
Llegando a estar a únicamente tres puntos (60-57), quien levantó la mano fue Joan Sastre. Si el alero explicó en Deporpress cuál es su rol, esta vez se vistió de héroe para anotar dos triples consecutivos que mantuvieron a flote al Canarias. 66-60 y diez minutos por delante.
Para desgracia del público tinerfeño, el Hapoel Jerusalem empezó mejor el último periodo y, con un tira y afloja constante, recuperaron el mando en el marcador (68-69). El faro en los aurinegros fue un Jaime Fernández que lo dio todo para seguir con opciones, aunque ellos anotaron varias canastas para poner el empate a 74 a cinco para el final.
Dichos minutos fueron un intercambio de canastas entre dos de los favoritos para la Champions. Con 78-79 para los visitantes, Txus Vidorreta encomendó a Kyle Guy dirigir las operaciones. Errático durante todo el partido, el escolta de Indiana anotó (con suspense, eso sí) un triple que les daba la ventaja (81-79) antes de no fallar desde la personal (83-79).
El Hapoel no se rindió, pero quien ejerció de ejecutor fue un Joan Sastre que acabó el partido con 22 puntos. Desde el triple y desde la personal, el balear puso el 88-81 que dejaba casi sentenciado el duelo. Aun con el posterior golpe definitivo de Huertas que encendió al Santiago Martín, los israelíes siguieron empujando.
Un triple de Randolph los acercó a solo tres puntos a falta de 23 segundos, obligando a los canaristas a ganarse el triunfo en el tiro libre. El pescado no estaba vendido todavía, y más con las continuas deliberaciones arbitrales. ‘Marce’ no falló y puso el +3, pero la posesión estaba del otro lado.
Sin tiempos muertos, Randolph corrió la cancha, fintó a sus defensores y, a una pierna, lanzó un triple que paró el corazón del público aurinegro. No obstante, su lanzamiento tocó hierro y el Lenovo Tenerife ganó un importantísimo duelo en sus aspiraciones europeas (95-92). Final de infarto, pero con final feliz.