Redacción Deporpress | El Tenerife se queda sin goles de apoyo. La mala temporada del Club Deportivo Tenerife tiene su reflejo en su incapacidad goleadora, más allá de los habituales responsables de hacerlos.
Siempre se dice que en un equipo aspirante al ascenso deben acompañar a los goles de los jugadores con perfil de ataque, los de los centrocampistas y puntualmente defensas, especialmente en jugadas a balón parado.
Pero este Tenerife, que suma solo 22 goles en 25 jornadas y tres en las últimas seis jornadas que acumula sin ganar no puede presumir ni mucho menos de tener jugadores ‘de segunda línea’ que estén aportando lo necesario para situar a su equipo donde por presupuesto (sexto mayor límite salarial), le corresponde.
Si quitamos a los delanteros Ángel (7 goles), Enric Gallego (4), y a los jugadores con vocación ofensiva Roberto López (5), Luismi Cruz y Waldo (uno cada uno), que deben acaparar el mayor porcentaje de dianas, el resto de la plantilla deja mucho que desear en este aspecto.
Solo el canterano Teto con dos goles (a Eldense y Leganés), Corredera (uno al Sporting) y Mellot (uno al Elche), han sido capaces de marcar alguno de los goles que lleva el equipo insular hasta el momento.
Por poner el dato en contexto, y en las temporadas en las que el equipo jugó el playoff de ascenso (Martí 16/17 y Ramis 21/22), la cifra está complicada de alcanzar. En la temporada con el balear en el banquillo hasta 12 goles llegaron (al finalizar las 42 jornadas del curso regular) de jugadores que no tenía en gol como misión principal (4 de Aarón Ñíguez, 3 Aitor Sanz, 2 Carlos Ruiz, 1 Raúl Cámara, Germán y Alberto Jiménez).
En la más reciente con Ramis en el banquillo y sin ser un equipo con un plan de ataque especialmente, se alcanzó la cifra de nueve tantos repartidos entre Míchel Herrero (3), Corredera y Álex Muñoz (2); y Sipcic y Mellot (1)