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Campamento base

Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | Campamento base. Dos de quince. Dos son las victorias que suma el Club Deportivo Tenerife en las últimas 15 jornadas de la Liga Hypermotion. Desde que cayera el Alcorcón en la jornada 15 en el Heliodoro, los de Asier Garitano no han vuelto a ganar. Pero no pasa nada. El entrenador puede renovar cuando él quiera. Así lo dijo y nadie en el club lo ha desmentido o matizado. Porque se les infló el pecho cuando con el equipo en la zona noble de la tabla repetían una u otra vez que era el técnico ideal, que nunca caería, que ni por asomo se produciría una destitución y que si él quisiera, seguiría en el banquillo. Da igual en Primera o en Segunda División.

Y esperemos que, como mínimo, sea en Segunda División. Mal, muy mal, fatal, horrible se tiene que poner la cosa para mirar hacia abajo en vez de seguir fijándose uno siempre en quién es el sexto clasificado, a cuántos puntos está, cómo es el calendario venidero. Y ojalá que Garitano sea el entrenador del Tenerife la próxima temporada en Primera División, ojalá.

Pero son dos victorias en 15 partidos. Son números de descenso. Y esto es tan cambiante que en las primeras 10 jornadas se ganaron siete, y puede que se ganen siete también de las próximas ocho. Pero es que el equipo no se está cayendo, es que ya lo está. Da igual el rival. Lo mismo da que sea de la parte alta, de la media o de la baja. Que juegue a la contra, al tiki taka o al patadón largo. Este Tenerife carece de un plan. Nadie es capaz ahora mismo de asegurar que al Tenerife le conviene tal tipo de rival enfrente o tal otro. A día de hoy el Tenerife es el ‘caramelo’ para el resto de equipos.

Hoy de nuevo poco o nada en ataque, Hubo ocasiones, sí, pero también se recibieron. Y Soriano paró más que el portero del Andorra. El penúltimo clasificado. El equipo que llegaba al Heliodoro con cuatro derrotas consecutivas, y el equipo también que más propuso, que más hizo por ganar el partido. El público despidió a sus jugadores con pitos, con silbidos, con frustración.

La ventaja es de ocho puntos sobre el descenso y el playoff (sin completarse toda la jornada) está a seis. Pero qué quieren que les diga…logremos el campamento base y cuanto antes mejor. Cuanto antes lleguemos a los 50 puntos, más jornadas quedarán por delante para acercarse a los de arriba. A día de hoy, eso me parece una quimera. Ojalá me equivoque.