Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | Adiós de la forma más cruel. El fútbol esquiva –otra vez- un final feliz al Tenerife, que dio la cara ante todo un Primera como el Mallorca, siendo mejor que su rival en líneas generales pero que pecó de falta de definición. Cuando todo parecía destinado a los penaltis, Larin congeló una noche calurosa en el Heliodoro con un gol en la última jugada del partido (0-1).
El Tenerife compitió de tú a tú ante todo un Primera, dejando una imagen que nada tuvo que ver con la ofrecida frente al Elche. Los blanquiazules se protegieron con cinco defensas, pero no pasó apuros y fueron más protagonistas que los bermellones.
Casi sin tiempo para sentarse en los asientos, un robo en campo contrario terminó con el primer aviso, en un disparo cruzado de Gallego que se fue cerca del poste (2’). El Mallorca trató de quitarse esa presión para ir ganando presencia en área rival, pero más allá de un primer cuarto de hora con ciertas imprecisiones fruto de los nervios, los insulares se quitaron los miedos para seguir creciendo sobre el verde.
Los pupilos dirigidos por Javier Aguirre optaron por un estilo de juego basado en rápidas transiciones y en un juego bastante vertical, donde la velocidad de Amath era la principal amenaza sobre la meta de Tomeu. El guardameta tinerfeñista tuvo que sacar una buena mano abajo para salvar una ocasión de Abdón Prats (14’).
El Tenerife fue avanzando metros, ganando presencia en campo contrario y con una buena presión que dificultaba la salida del Mallorca cuando recuperaba el esférico. Con orden y mucho rigor táctico, los insulares estaban plantando cara a un rival de superior categoría sin sufrir grandes aprietos, aunque le faltaba ser más incisivo a la hora de atacar por los pasillos.
Ya cerca del asueto, el Tenerife pisó con peligro el área, pero tras una serie de remates dentro del área, el linier decretó posición antirreglamentaria. Con 0-0 y buenas sensaciones blanquiazules, ambos se marchaban a vestuarios.
La segunda mitad se iniciaba con una buena jugada de pizarra, cabeceando Gallego en el área chica cerca de los tres palos (52’). Javier Aguirre agitó con fuerza el banquillo, ya que agotó cinco cambios en cuestión de 25 minutos.
Los tinerfeños estaban mucho mejor plantados en el césped, en un guion que se estaba pareciendo al de los primeros 45 minutos. Con mucha agresividad y descolocando al Mallorca, el Tenerife solo estaba fallando en la ejecución, ya que tenía muchas aproximaciones pero estaba negado en la definición.
Garitano buscaba piernas frescas en el último cuarto de hora, por lo que dio entrada a Luismi Cruz, a Bodiger y a Rahmani, que debutaba oficialmente con la blanquiazul. Tras el cambio, Abdón Prats avisó después de rematar un centro lateral que se fue por poco (80’).
Jugando cada balón como si fuera el último, estimulado por los más de 21.000 presentes en el Heliodoro, el Tenerife parecía ser el único que no quería forzar la prórroga. No obstante, Larin pudo silenciar el recinto santacrucero ya sobre el 90’, en una equivocada entrega del capitán que corrigió la zaga para evitar problemas mayores. El tiempo extra era una realidad.
El enorme desgaste ‘ensució’ la prórroga, con muchas interrupciones, centrocampismo y sin apenas protagonismo en las áreas. No obstante, el Mallorca inclinó el campo a su favor en la recta final y pudo encontrar recompensa. Primero avisó en una falta directa de Abdón y posteriormente en un potente chut de Gio González, que salvó en ambas ocasiones Tomeu con paradas de enorme mérito. La réplica blanquiazul tuvo a Álvaro Jiménez como protagonista, con un disparo que se fue al lateral de la red.
Cuando todo parecía destinado a los penaltis, llegó el final más cruel para el Tenerife. Un mal despeje en área propia provocó que el Mallorca pudiera seguir la jugada y que Larin terminara revolviéndose en el área para mandarla a guardar en el 120’. La falta de contundencia hería de muerte al representativo. Gol, celebración visitante, y final. Adiós de la forma más cruel.
FICHA TÉCNICA
CD Tenerife (0): Tomeu Nadal; Aitor Buñuel, Sipcic, León (Löic, 84’), Medrano; Aitor Sanz, Sergio González (Bodiger, 79’), Corredera (Álvaro Jiménez, 84’), Teto (Rahmani, 74’), Roberto López (Luismi Cruz, 79’); y Gallego (Ángel, 103’).
Entrenador: Asier Garitano.
RCD Mallorca (1): Greif; Gio González, David López (Antonio Sánchez, 61’), Nastasic, Copete (Raíllo, 55’), Van der Heyden (Toni Lato, 55’); Omar Mascarell, Darder (Samu Costa, 115’), Javi Llabrés (Larin, 70’), Amath (Dani Rodríguez, 55’); y Abdón.
Entrenador: Javier Aguirre.
Goles: 0-1, Larin aprovecha en el área para rematar pegado al palo (120’).
Árbitro: Mario Melero López (Comité andaluz), asistido desde las bandas por José Luis Martínez Serrato y José Francisco García Lozano. Amonestó en los locales a Álvaro Jiménez; y en los visitantes a Amath, Javier Aguirre, Raíllo, Omar Mascarell, Dani Rodríguez y Gio González. Cuarto árbitro: Manuel Camacho Garrote. VAR: Carlos del Cerro Grande.
Incidencias: Partido correspondiente a los octavos de final de la Copa SM El Rey, disputado en el Heliodoro Rodríguez López ante 20.176 espectadores. El Tenerife vistió con su habitual indumentaria: camiseta y medias blancas con pantalón azul. El Mallorca usó camiseta roja, pantalón y medias negras.