Alejandro Rodríguez | El Lenovo Tenerife no completa la tarea y lo acaba pagando. En dos mitades bien diferenciadas, el conjunto aurinegro acabó perdiendo 88-82 contra el Darüssafaka. Gozando de claras diferencias en la primera parte, los tinerfeños no controlaron a su rival en la segunda y estos remontaron el choque. Tras tres victorias consecutivas, las derrotas ante Madrid y esta última en Turquía vuelven a abrir la herida canarista.
Comenzó acertado el CB Canarias y, con triples de Salin, Cook y Doornekamp, los de Txus Vidorreta establecieron rápidamente una ventaja de 5-13. Concentrados atrás y metiendo los tiros, la combinación perfecta para un equipo de baloncesto. Luego, Jaime Fernández una bandeja, puso el 7-20 y el técnico turco tuvo que pedir tiempo muerto.
La reacción local no se hizo esperar y, a la vuelta, se apoyaron en los puntos de McCormack para acercarse a una posesión (17-20). Con esta tesitura, esta vez fue el entrenador bilbaíno quien paró el duelo y, como pasó con su homólogo, sus jugadores reaccionaron. Al final del cuarto, cuatro tanto seguidos del Lenovo Tenerife pusieron el 17-24.
Ya en el segundo periodo, Marcelinho Huertas y Gio Shermadini se hicieron con el partido. Una y otra vez, el brasileño se la pasaba al georgiano para que este último anotara cerca del aro (23-33). Cuando ambos se sentaron, los tinerfeños no lo notaron, pues Fitipaldo cogió el testigo con dos ‘bombitas’ mientras Doorenkamp seguía encendido desde más allá del arco. Al descanso, el 34-48 reflejaba la superioridad aurinegra durante la primera mitad.
Sin embargo, desde el inicio del tercer cuarto se vio que el choque cambiaba de rumbo y, más intensos en sus acciones, el Darussafaka fue acercándose poco a poco. Ni los puntos de Huertas ni los tiempos muertos de Vidorreta evitaron lo que era inevitable, y los turcos alcanzaron a los canaristas al término de los diez minutos (64-63). Logrando sostener a su rival en los compases iniciales, el Canarias vio como los otomanos anotaron 30 puntos en diez minutos.
Un parcial de 2-5 para empezar el periodo ayudó al Lenovo Tenerife a recuperar el mando del choque, pero esto fue un espejismo. A partir de entonces, ambos conjuntos intercalaron fallos y los visitaron cometieron muy rápido la quinta falta. A base de tiros libres sumaba un Dacka que estaba más preparado y con ganas de ganar.
Las faltas en ataque de Fran Guerra evitaron que los suyos lanzaran a canasta, mientras que jugadores como Doornekamp perdieron ese acierto exterior. De esta manera, fueron Huertas y un enérgico Cook quienes sostuvieron a los laguneros en la batalla, aunque todo se fue por la borda en el último minuto.
Una mala defensa aurinegra provocó un triple liberado de Demir que el turco no falló para poner el 86-82. En la siguiente posesión, Marcelinho se quedó corto y el partido quedó visto para sentencia. Pese a tenerlo todo de cara, el Lenovo Tenerife volvió a echar en falta cierta mordiente en momentos clave y perdió en su visita a Turquí por 88-82.