Redacción Deporpress | El Lenovo se queda cerca de una remontada histórica. El Lenovo Tenerife acarició la sorpresa este domingo en el Santiago Martín ante el todopoderoso Real Madrid. El cuadro merengue, construido para reinar en Europa, se llevó un susto en la isla, y aunque sigue ganándolo todo, un partido que tenía dominado por 14 puntos en el segundo cuarto, se le pudo atragantar. Al final, un 76-82 y buenas sensaciones para los de Txus Vidorreta, que empujados por una afición sobresaliente de nuevo, tiraron de casta y heroica para meterse en partido, adelantarse en el marcador incluso, pero al que le faltó algo más de físico para poder pelearlo de igual a igual hasta el minuto 40.
Cogió las primeras rentas muy pronto un Real Madrid suelto en ataque (2-9, 3’), y con un Lenovo Tenerife fallón en el triple (0 de 5 intentos). Con dos triples seguidos de Campazzo y Musa, la diferencia subió de los 10 puntos (4-15, 5’) y solo Huertas veía aro en los locales, anotando los seis primeros puntos aurinegros, hasta que Ristic y Doornekamp lograron dos triples consecutivos (12-19, 7’).
La maquinaria ofensiva blanca era imparable, con Tavares muy grande en la pintura, y no pudo mantenerse el conjunto canarista en esa diferencia de siete puntos, terminando el primer cuarto 14-27.
Mejoró en intensidad defensiva Lenovo en el inicio del segundo parcial, e incluso logró un 5-0 (19,28, 12’), pero un mate a campo abierto de Abalde hizo a Vidorreta pedir tiempo muerto (19-30). Al menos el Madrid había anotado solo tres puntos en tres minutos. Poirier se vistió de Tavares para hacer daño en la zona (24-36, 15’).
Una técnica al asistente de Vidorreta, Nacho Yáñez, por protestar, complicó todavía más la reacción antes del descanso (27-41, 17’). Al propio Vidorreta, en el siguiente ataque blanco, se le pitó una técnica (29-42). Este segundo cuarto terminó con un nivelado 20-20 parcial (34-47 al descanso), demostrando que el lastre, hasta el momento, había sido el escaso acierto en el tiro de los locales (14 de 36 por el 16 de 26 visitante).
Comenzó eléctrico Lenovo Tenerife, con os triples seguidos de Jaime Fernández, y otro más de Bruno Fitipaldo (43-47, 22’) que obligaron a Chus Mateo a pedir su primer tiempo muerto. E incluso con un mate de Shermadini la desventaja ya era minúscula (45-47). Un triple del ‘Chacho’ enfrió un poco el ánimo (47-52), aunque la buena noticia es que Eddy Tavares alcanzaba su cuarta falta personal a falta de 4’28” para el final de este período y Fran Guerra anotaba sus tiros libres (50-52).
Ahora había más posibilidades en el rebote, Doornekamp acertaba desde el exterior (53-55, 27’) y Abromaitis lo empataba a 2:35 (55-55). Había recuperado 14 puntos de diferencia el equipo tinerfeño (14-28 y 27-41), logrando lo casi imposible. Y se puso momentáneamente por arriba (58-57) tras una técnica a Chus Mateo convirtiendo el tiro libre Jaime Fernández, aunque duró apenas un suspiro con un 0-4 parcial (58-62, 29’) por el que Vidorreta pidió tiempo muerto, aunque Real Madrid mantuvo esa mínima diferencia de cuatro (61-65).
Sin embargo, no empezó nada bien el cuadro canarista el período definitivo. Un 0-7 parcial liderado por los cinco puntos de Deck (61-72, 32’) puso de nuevo cuesta arriba el encuentro y el Santiago Martín perdió fuelle; y más con el tercer triple del ‘Chacho’ en el partido (61-75).
Le quedaba a los insulares la heroica por la vía del triple, como los de Fitipaldo y Abromaitis (70-77, 36’); por si acaso Mateo paró de nuevo el partido en tiempo muerto. Ahí terminó la reacción de un Lenovo Tenerife que siguió intentando acercarse, pero con el mando de Campazzo, el Real Madrid supo controlar la ventaja (72-82), para acabar llevándose un partido que seguro esperaban algo más sencillo.
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