Redacción Deporpress | Las Palmas se prueba en un escenario idóneo. En esta etapa de la temporada, resulta desconcertante cómo un equipo del tamaño actual como el Villarreal ha sufrido tres derrotas en su estadio (contra el Betis, Barcelona y Girona), tiene un desempeño titubeante en la Liga y fue el primero en cambiar su cuerpo técnico original, reemplazando a Pacheta por Setién.
También es difícil de comprender que un equipo con una plantilla valorada en casi 144 millones de euros, que es la quinta más cara de la Liga española, no pueda salir de su actual crisis y recuperar las posiciones habituales de las últimas temporadas, especialmente después de ganar al Rennes en la Europa League.
Sin embargo, en medio de esta racha irregular del Villarreal, la UD Las Palmas llega con confianza y determinación para tratar de derrotar al equipo local, que está luchando por encontrar su forma.
A pesar de las distracciones causadas por los mensajes de Viera y su buen rendimiento contra el Celta, el Villarreal llega al partido de la novena jornada en una posición ligeramente mejor en la tabla y con un potencial goleador renovado.
El partido en La Cerámica es una oportunidad para alejarse de la zona peligrosa en la clasificación. Las Palmas ya ha logrado salir de esas posiciones en dos ocasiones, derrotando al Granada y al Celta en casa. Ahora, aprovechando su histórico buen rendimiento fuera de casa, esperan capitalizar la inestabilidad actual del Villarreal.
El once de García Pimienta presenta algunas incógnitas, con Álvaro Lemos como posible sustituto en el lateral derecho de Julián Araujo. Además, en la delantera surgen interrogantes sobre si los jugadores que causaron revuelo la semana pasada, como Marvin Park, Marc Cardona y Jonathan Viera, merecen ser incluidos en la alineación titular.
Estos jugadores podrían haberse ganado ese derecho debido a su rendimiento reciente, y la decisión está en manos de García Pimienta. Las Palmas se prueba en un escenario idóneo.