Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | Gallego frena el vuelo de los periquitos. Un señor partidazo. Tenerife y Espanyol no defraudaron en un encuentro vibrante de dos aspirantes, que demostraron querer ser equipos de clase alta de Segunda División. Puro frenesí y compromiso que se cerró de forma gloriosa en el Heliodoro, con tres puntos gracias a una ‘pillería’ de Enric sobre Pacheco (1-0).
Los pericos no necesitaron adaptarse al entorno, tal como rezaba Luis García en la rueda de prensa previa al partido, con una propuesta acorde a sus exigencias y presupuesto. Buscaron derribar pronto la puerta, con avisos de Melamed y Pere Milla antes de los cinco minutos, pero Juan Soriano frustró sus intentos. En una nueva llegada, Keidi Bare aprovechó un balón suelto, pero su remate se fue al lateral de la red (9’).
El Tenerife no perdió la fe, intentando quitarse la presión de un grandísimo contrincante, mandando réplicas a su rival. La primera fue para José León, pero su cabezazo se fue desviado (12’). El propio central fue protagonista en la siguiente llegada de los pericos, con un remate franco de Pere Milla que sacaba cuando el balón iba dirigido entre los tres palos.
Pero el fútbol tiene guiones imprevistos. Y en una presión de Gallego que parecía circunstancial, Pacheco se durmió más de la cuenta, lo que aprovechó el ariete para meter el pie, robar el balón y marcar a placer (16’).
El 1-0 dio un chute de confianza a los blanquiazules, firmando sus mejores compases y con buenas triangulaciones. En un efectivo contragolpe, el Tenerife salió en superioridad numérica, pero Waldo se la jugó en la finalización con un remate blanco que atrapó Pacheco (19’). Más tarde, el extremo jugaba con el exterior hacia Gallego, pero en el mano a mano buscaba una vaselina en una jugada de tirar líneas, que el linier señaló como fuera de juego.
Mucho estaba sucediendo antes de la llegada del ecuador de la primera mitad. En una nueva oleada de los españolistas, Puado remataba forzado con la puntera ante la única oposición de Soriano (24’).
Conforme se fue acercando el descanso, ambos se dieron un pequeño respiro en un pacto de no agresión. Los de Asier cerraban mejor y más juntos, pero el Espanyol daba destellos puntuales de su calidad y mostraban infinitos recursos para asomar al área, aunque sin remate. Antes del asueto, Soriano tapaba el tiro a Javi Puado para dejarle sin ángulo, abortando la misión. Y en el añadido, los periquitos reclamaron penalti por supuesto derribo de Waldo en el área blanquiazul sobre El Hilali que no fue señalado.
El encuentro bajó de revoluciones en el segundo asalto, con un Espanyol más cansado, pero con las mismas intenciones ofensivas. Con posesión, los pupilos dirigidos por Luis García llegaban a plantar a diez hombres en campo contrario.
No obstante, el Tenerife no sufrió tanto en campo propio como en los primeros 45 minutos. Incluso, metía de vez en cuando el miedo a los catalanes. En el 57’, anulado un gol a Gallego por un cabezazo que arrancó en posición antirreglamentaria.
Luis García agitaba el banquillo en búsqueda de soluciones, dando entrada a Edu Expósito y a Sergi Gómez. Aunque quien arrancaba los aplausos era Waldo Rubio, en un eslalón desde campo propio que finalizó con un disparo rozando el palo, mientras el Heliodoro coreaba su nombre por una jugada de auténtico velocista.
En la fase final, Garitano daba refresco al equipo con la entrada de Mo Dauda, Teto y Ángel. Y justo tras el segundo y tercer cambio, el Espanyol metió el susto en una jugada de estrategia, donde Puado remató solo en el segundo palo cerca del poste (81’).
Con uñas y dientes, el Tenerife se defendió con la solidez que le caracteriza, a la vez que recibía el aliento necesario que faltaba por el esfuerzo desde las gradas del Heliodoro. En el descuento, Garitano daba entrada a un canterano: Jesús. Y Cabrera encogió los corazones de los tinerfeños, en un remate que se fue lamiendo la madera. Pero el marcador no se movió más y los tres puntos se quedaron en la isla. Este Tenerife promete dar mucha guerra.
FICHA TÉCNICA
CD Tenerife (1): Juan Soriano; Mellot, León, José Amo, Medrano; Sergio González (Jesús, 90′), Corredera, Luismi Cruz (Teto, 80’), Roberto López (Bodiger, 90′), Waldo Rubio (Mo Dauda, 72’); y Enric Gallego (Ángel, 81’).
Entrenador: Asier Garitano.
RCD Espanyol (0): Pacheco; El Hilali, Calero (Sergi Gómez, 62’), Cabrera, Bryan Oliván (Ramón Ramos, 71’); Keidi Bare, Pol Lozano (Edu Expósito, 62’), Nico Melamed (Salvi Sánchez, 71’) Pere Milla, Javi Puado; y Braithwaite.
Entrenador: Luis García.
Goles: 1-0, Gallego aprovecha un fallo de Pacheco para presionar, robar y marcar a placer (16’).
Árbitro: Arcediano Monescillo (Comité castellano-manchego); asistido desde las bandas por Cerdán Aguilar y Díaz González. Amonestó en los locales a Luismi Cruz, Juan Soriano y Bodiger; y en los visitantes a Bryan Oliván, Pere Milla y Ramón Ramos. Cuarto árbitro: Bestard Servera. VAR: De la Fuente Ramos.
Incidencias: Partido correspondiente a la séptima jornada de LaLiga Hypermotion, disputado en el Heliodoro Rodríguez López ante 18.229 espectadores. El CD Tenerife vistió con camiseta blanca, pantalón azul y medias blancas. El RCD Espanyol salió con su indumentaria de color rojo, con las mangas de la camiseta en azul y blanco.
Gallego frena el vuelo de los periquitos