Redacción Deporpress | Mañana todo será oscuro en el Tenerife. El equipo blanquiazul perdió ante el Sporting de Gijón por 2-1 merced a un gol de Insua en el descuento tras un saque de esquina. Pese a adelantarse pronto con el tanto de Roberto López, los insulares vieron como su rival les empató poco tiempo después y como ganaban cuando el partido ya llegaba a su fin.
Se trata de la segunda derrota del Tenerife este año, y la primera fuera de casa. Es una oportunidad perdida de recortar distancias con el ascenso directo por los pinchazos de Zaragoza, Espanyol y Leganés, más aún cuando la próxima cita es contra los catalanes.
Lo cierto es que todo acabó mal en El Molinón y a lo largo de esta (larga) semana se hablará mucho de la titularidad de Mo Dauda, de Elady, de los cambios de Garitano y de la marca de Fer Medrano al jugador sportinguista. Todo parecerá un desastre y los humos solo se bajarán con un triunfo el próximo lunes en el Heliodoro.
No hay que olvidar que el Tenerife es actualmente el cuarto clasificado de la Liga con doce puntos, a dos del ascenso directo. Un gran inicio de campeonato que se ve manchado con una actuación discreta en Asturias.
Los pecados capitales en Gijón
Asier Garitano arriesgó desde el comienzo alineando a Loïc Williams y a Mo Dauda. Acertó con el central, a pesar de que ‘salió en la foto’ del primer tanto, pero no lo hizo con el ghanés. Muy perdido y errático, el ex del Cartagena apenas aportó sobre el césped y empieza a impacientar hasta a sus defensores más acérrimos.
Por otra parte, las sustituciones del míster blanquiazul también generaron dudas entre los aficionados. Elady no está en su mejor momento, a Bodiger le falta tiempo y Teto es mejor jugando por dentro. Además, Waldo estaba siendo de los mejores del equipo y Luismi Cruz ¿debería? Tener más minutos.
Aun con todo, el castigo fue mayor cuando Insua remató el córner para poner el definitivo 2-1. El representativo no jugó una buena segunda parte, pero los rojiblancos tampoco tuvieron grandes ocasiones, más allá del lanzamiento de falta de Cote al larguero. El trabajo se pudo ver y el equipo compitió, aunque técnico y jugadores se equivocaran en ocasiones.
Al final, el Tenerife sigue peleando en la parte alta de la tabla y, con los resultados anteriores, se ha ganado el derecho de confiar en ellos. Fue una derrota dura en un partido muy mejorable, aunque habrá que esperar para ver si es un fallo puntual o una tendencia.