Redacción Deporpress | Las Palmas naufraga en la orilla en Girona. La UD Las Palmas sufrió un revés importante en su intento de ganar en Girona. El equipo amarillo perdió los tres puntos el domingo después de un partido muy peleado en el que tuvieron oportunidades para ganar o tomar la delantera en el marcador en varios momentos. Sin embargo, Gazzaniga fue un obstáculo insuperable, y todo se desmoronó para Las Palmas en el minuto 87 cuando Portu anotó de cabeza, sentenciando el partido y dejando a los jugadores de García Pimienta con una sensación de amargura.
La estrategia de la UD Las Palmas en Montilivi fue ambiciosa. García Pimienta colocó hasta seis jugadores presionando en la salida de balón del equipo catalán, lo que tomó por sorpresa al equipo local, especialmente debido a la ausencia de Sandro Ramírez, quien estaba lesionado.
Fue Fran Pejiño, el sustituto de Ramírez, quien primero llevó la amenaza de gol al área del Girona. A los 2 minutos, recibió un pase largo de Munir, pero su disparo fue bloqueado por el portero argentino Gazzaniga, quien se arriesgó todo en su intento de detenerlo.
Las Palmas buscaba el gol y asumía riesgos, mientras que el Girona esperaba su oportunidad. Finalmente, Stuani apareció en varias ocasiones en el partido, pero sus intentos de gol fueron anulados por fuera de juego y decisiones controvertidas del árbitro.
A medida que avanzaba el partido, el equipo de Michel Sánchez se adaptó al estilo de juego de Las Palmas y comenzó a encontrar fisuras en su defensa y tuvieron oportunidades para marcar, pero no lograron superar a Valles.
El marcador permaneció en empate 0-0 al descanso, y en la segunda mitad, Las Palmas siguió presionando a Gazzaniga, pero el portero argentino fue nuevamente el héroe al detener los disparos de Pejiño y Araujo.
A medida que avanzaba el segundo tiempo, el Girona se sentía menos cómodo en el campo y los cambios en el equipo visitante dieron nueva vida al partido. Sin embargo, cuando Las Palmas parecía estar en posición de tomar el control del partido, Portu anotó de cabeza a favor del Girona a tres minutos del final, rompiendo las esperanzas de los visitantes y demostrando que no siempre ser el equipo dominante lleva a la victoria, como había sucedido en el partido anterior en Mestalla.