Redacción Deporpress | El Tenerife juega en secreto. Sin público ni medios de comunicación que emitan la señal. Así afrontará el cuadro blanquiazul su cuarto amistoso de la pretemporada. El partido entre el Elche y el representativo agendado para este sábado a las 8:30 no podrá seguirse en una cita que, en un principio, se iba a disputar en el Martínez Valero, pero que finalmente se jugará en el campo Díaz Iborra.
Este choque será una nueva prueba para el conjunto entrenado por Asier Garitano y ante un rival de Segunda. Tras descender de categoría el curso pasado, los ilicitanos regresan a la categoría de plata tres años después. Dirigido por Sebastián Beccacece, los franjiverdes tan solo han realizado tres fichajes y están a la espera de conocer los futuros de piezas clave como Edgar Badía o Lucas Boyé.
Respecto al Tenerife, queda por ver si el técnico vasco podrá contar con Mellot o Elady, quienes no jugaron contra el Alavés por precaución. También hay que ver si el debut de Luismi Cruz con la elástica blanquiazul se produce en un recinto vacío o si hay que esperar al siguiente duelo frente el Eldense.
Tras tres amistosos, el Tenerife afronta este con el objetivo de mantener la seguridad defensiva, aunque añadiendo más mordiente en ataque. Serán más minutos para que los jugadores vayan asimilando los conceptos tácticos, para los canteranos y para aumentar la compenetración entre los ‘viejos’ y los nuevos compañeros.
Entretanto, los futbolistas insulares ‘sufrieron’ una dura mañana de entrenamiento que duró 140 minutos. El stage de El Albir está siendo exigente, pero los técnicos esperan que este esfuerzo dé sus frutos conforme avance la temporada.