Redacción DeporPress | 17. Waldo Rubio, un extremo llamado a marcar diferencias. El CD Tenerife realizó varias incorporaciones de nivel el pasado verano. Nacho Martínez, Mo Dauda o Borja Garcés son un claro ejemplo de ello. No obstante, hubo una de ellas que destacó, con diferencia, por encima del resto. Hablamos del caso de Waldo Rubio.
El atacante aterrizó en el Archipiélago procedente del Real Valladolid. El futbolista nacido en Badajoz venía a ‘El Volcán’ con la clara intención de hacer despegar su carrera. Tras haber dejado muy buenas sensaciones en sus inicios en Pucela, el jugador cayó en picado y su pobre rendimiento en Bélgica lo obligó a probar suerte en LaLiga Smartbank.
Ahí entró en escena el representativo y Juan Carlos Cordero, que apostaron por el extremo desde el principio. Esta apuesta ha sido una de las mejores en los últimos tiempos. Desde su debut ante el Lugo el 21 de agosto del pasado año, el ’17’ mostró lo que iba a ser capaz de hacer en el Heliodoro Rodríguez López.
Sin embargo, los problemas musculares lastaron al jugador en el tramo inicial de campaña. Waldo fue un fijo en los esquemas de Luis Miguel Ramis en las primeras jornadas, pero una lesión dejó fuera de combate al atacante durante siete choques.
El mejor fichaje del verano de 2022
Tras recuperarse físicamente, el ex del Valladolid se convirtió de forma clara en uno de los activos más importantes del Tenerife 2022/2023. Jugó 31 partidos a lo largo del curso acumulando más de dos mil minutos y terminó el año con unos números muy notables: seis goles y dos asistencias. En definitiva, el fichaje de Waldo Rubio podría definirse como el gran acierto del representativo en la ventana de refuerzos del verano de 2022.
Ahora el ’17’ se postula como una de las grandes armas del equipo de Asier Garitano. Está claro que a su nivel el extremo está llamado a marcar diferencias en Segunda División.