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14. El último baile de Carlos Ruiz

Redacción Deporpress | 14. El último baile de Carlos Ruiz. La pasada temporada fue un año de despedidas en el Tenerife. A la salida de Luis Miguel Ramis después de dos campañas y media se unió la marcha de un icono blanquiazul durante los últimos tiempos. El central de Baza dejó el club al que llegó en 2013 y con el que estuvo cerca de jugar en Primera hasta en dos ocasiones.

A sus 39 primaveras, Carlos Ruiz abandona el representativo tras una década vistiendo sus colores. Un total de 286 partidos, 17 goles y un sinfín de memorias se despiden de la afición.

Una temporada de más a menos

Un año más, el veterano defensa partía en cierta desventaja respecto a sus compañeros y, nuevamente, su entrenador decidía alinearlo. Pese a no vestirse de corto en el choque inaugural ante el Eibar, Carlos Ruiz fue titular en los siguientes seis encuentros del Tenerife, jugando los 90 minutos en casi todos ellos.

Las lesiones que sufrió la plantilla tinerfeñista le hicieron alternar presencias en el once con visitas al banquillo, pero, una vez recuperados todos, el granadino apenas vio el campo. Además, el compromiso copero en Pontevedra tuvo repercusiones negativas para todo el equipo y para él en particular.

Ya en 2023, Carlos Ruiz tuvo que ver sentado en la banda un total de 13 partidos de manera consecutiva. Fue en esos momentos cuando su posible renovación se vio inviable, aunque no fue hasta mayo cuando se anunció de manera oficial. Con el Tenerife sin jugarse nada en la clasificación, Luis Miguel Ramis decidió premiar a su pupilo con la titularidad en el último choque del año en el Heliodoro.

Ante el Burgos, el de Baza disputó 74 minutos y, a su marcha del terreno de juego, fue ovacionado por todo el recinto de la Avenida San Sebastián. Era el momento de despedir definitivamente a una leyenda del club. El central no participó en la cita final en Zaragoza, dejando sus últimas acciones como blanquiazul en su casa y ante los suyos.

La salida del segundo capitán deja primero un vacío en el vestuario, que ahora pierde una voz autorizada. También deja solo a su inseparable Aitor Sanz como único gran veterano del equipo y, por último, deja un hueco en una plantilla que debe reforzarse en esa posición. Así, sus posibles sustitutos deben hacer frente a la alargada sombra de un futbolista que lo ha dejado todo como blanquiazul.